Prometo cuidarte hasta que mi Luna aparezca
Él se aleja confundido y cuando está por responderme con otra de sus mentiras, algo parece afectarlo, porque comienza a gemir y gruñir como antes cuando toda está locura empezó, por eso, intento alejarme, pero, la realidad es que no puedo moverme, mi pie no está bien.
— Tú y yo hablaremos después, tengo que atender mi excitación o no podré contenerme. — dice él alejándose de mí y yo solo así puedo sentir que es posible sobrevivir a este celo de él que parece intensificarse cuando estamos cerca.
— Esto es una completa locura. — susurro angustiada.
Mi jefe no es un hombre amable, con valores y principios como creí, al menos, no es así ahora y me enoja notarlo hasta este punto, porque de haber