El Regreso del Magnate francés
Duncan cerró los ojos por un momento, intentando contener la explosión de emociones que lo dominaba.
En cuanto oyó la voz de Victor, su corazón casi explotó de rabia. Él sabía que no podía perder la compostura ahora, no cuando estaba tan cerca de alcanzar lo que más deseaba.
- Victor, yo soy François Lecomte y tú estás con gente preciosa para mí - comenzó él, escogiendo cada palabra con cuidado, sabiendo que necesitaba jugar ese juego con maestría.
El hombre del otro lado estaba visiblemente sorprendido. ¿Se imaginó que la policía vendría tras él, pero un magnate como Lecomte? Eso fue inesperado, y Victor sintió una oportunidad acercándose.