Rogaras mi perdón.
con Malakai, Magnus la detuvo.
— Tengo una sorpresa para ti. — dijo, sonriendo, despertando la curiosidad de buena manera de Natalie, porque ella sabía que ese hombre jamás le daría el tipo de “sorpresas” que el hijo de puta de Nelson le daba.
— ¿Qué es? — pregunto mostrando una gran sonrisa y Magnus rio por solo verla.
— Ya te lo dije ayer, serás mi socia pulga, es hora deber las opciones.