Embarazada Del CEO Divorciado
—se presentó la esposa del CEO, en medio del enorme salón.
Traía algunas compras consigo, su pasatiempo favorito, en eso era buena, despilfarrando el dinero en cosas que al final dejaba en perchas sin usar.
Los ojos de su marido se posaron sobre ella, como un proyectil, disparaba enojo. Ahora que miraba su panza de casi cuatro meses, no lo habitaba la ilusión de ser padre, solo decepción.
—Tal vez tú debas hacerlo, Lorena —fue brusco.