Después de tí...
- Ya verás que el ave fénix resurgirá de sus cenizas, acuérdate que ya pasaste por lo peor, ahora lo único que queda es resurgir de las cenizas.
- Lo sé, pero es tan difícil - empiezo a sollozar - Ízan era mi vida.
- Él sigue aquí contigo, en ese bebé que esperas y por él hay que resurgir, amiga.
- Sí, tienes razón.
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Han pasado dos semanas desde mi vuelta, todas las mañanas intento resurgir, haciendo yoga, intentando no pensar en Ízan pero es muy difícil, este ave fénix todavía no puede volar.