INFIELES.
—Bien, subiré madre, anda ve por tus cosas—le digo a mamá.
—Niña ¿Mi esposo está en el salón?— Le pregunta mama a la del servicio, nuevamente ella está algo asustadiza.
Dejo a mamá abajo junto a mi hermana y subo las gradas lentamente, camino por el pasillo dirigiéndome a mi antigua habitación, antes de llegar oigo unos gemidos agudos, fruncido el ceño, me acerco a la puerta de la habitación la cual está entre abierta, me acerco con cautela, sin siquiera hacer ruido, mis ojos se agrandan al ver a mi padre teniendo sexo con Katrina, que sorpresa, mejor dicho que asco, esto es inaudito, no lo podía creer, cuando estoy a punto de entrar escucho lo que él le dice, sin más decido quedarme.