La viuda, de mi amigo.
— estaba tan confundía, todo esto parecía un sueño o una pesadilla, aun no lo sabía.
— Tu novio puede venir, si realmente te ama, creo que debe pedir tu mano como corresponde. — Estaba aturdida mi mente seguía pensando ¡¿cómo era posible?! si mi mamá era su hermana y yo no era su sobrina.... ¿y si mi papá tuvo una pareja antes?, mi mamá, la mujer que siempre llamé madre, quien me crio y quien murió por mi culpa, ahora estaba más complicada que antes.
— Solo deme la dirección y estaremos allí. — Alexander hablo ante mi silencio, pero Don Sánchez lo ignoro.