EL AMOR DEL CEO CIEGO
yo si quería que me amara
Se escuchó bufar bajo al mafioso Madrigal, esa m*****a bruja le hacía mucho daño a su princesa
— Déjalo salir, está bien, sé que duele pero es lo que hay, ella se lo pierde, más ahora también me tienes a mi, ganaste un hermano, yo te voy a dar mi cariño, no necesitamos a una madre narcisista que no merece nada de nosotros — El alto y apuesto Emill, daba palmaditas en la espalda a su hermana
— Si, tienes razón
— A ver, déjame secar esas lágrimas, y... ven conmigo, te voy a presentar a mi mejor amigo, está a solo unos cuartos de aquí