Adiós sin Fecha de Regreso
Vine a felicitar a mi 'hermanita', ¿no puedo?
La cara de Lana se veía un poco mal, sus labios se contrajeron, forzó una sonrisa: —Hermana, ¿cómo tuviste tiempo de venir?
Me reí fría, con voz despreocupada: —Lana, de verdad dudo que seas mi hermana, no tienes nada de cerebro.
Su cara cambió, justo iba a replicar, continué: —En este momento no te escondes y te portas bien, ¿todavía te atreves a presumir tanto aquí? ¿De verdad no tienes miedo?