EL ALFA DE HIELO Y SU LUNA SIN LOBA
seguro que tiene hambre y tiene el pañal mojado, no hagas que mi reina, se levante, está muy helada la noche, puede hacerle daño — El vampiro regañó al Alfa, para que fuera a ver al cachorrito llorón
— Ya voy, pequeño, papá, estaba durmiendo profundamente, tú no me tienes ni un poco de paciencia, eh, soy un padre primerizo, ¿Sabes? — El Alfa, se levantó y fue a cargar a su hijo, él buscaba la mamila con la boquita y se removía muy incómodo, lo acostó de nuevo y lo cambio de pañal, después le preparó un biberón pero el cachorro lo rechazó rotundamente