Convergente
Asiento y respondo confiadamente, “Sí papá. La amo. Siempre la he amado. Y me siento sumamente orgulloso de llamarla pareja.”
Mi padre se nos queda viendo a ambos seriamente hasta que estalla con una carcajada, dejándonos a todos perplejos, diciendo, “¡EXCELENTE! ¡¡¡Si!!! ¡Pero qué buena noticia! ¡No podría haber resultado mejor! ¡Wow! ¡Ahora las cosas serán más simples de planear!”
Isabella y yo nos miramos mutuamente, preguntándonos de que se trataba lo que estaba diciendo, cuando ella pregunta, “¿A qué se refiere el Alfa, mamá?”