Mi marido es un fantasma
Los fuegos se incendiaron, de repente, en sus entrañas.
Pidieron los mejores platillos de la carta y disfrutaron de una opípara cena, postres y un vino exclusivo.
-Lamento lo de tu esposa-, le dijo Alondra, tratando de adivinar sus sentimientos.
-Ella no podía olvidar a su primer amor. Ya te imaginas, se conocían desde niños, eran muy amigos en el colegio, se ayudaban en todo, se convirtió en su primer enamorado y eso es difícil de prescindir. Pelearon como lo hacen tantas parejas, pero mi esposa tenía un carácter complicado y para enardecerlo, aceptó mis requerimientos y se casó conmigo, pero yo estaba seguro que ella no me quería. Mi mujer viajaba siempre a Alemania, tan solo para darle ce