EL PLACER DE LA VENGANZA
Una especie de copa con escarcha, una rosa adentro y unos bordes dorados majestuosos, también colocarían centros de bowl de cristales, con agua escarchada y una vela flotante, que encendería para el vals, dónde se apagarían todas las luces del club, todo comenzaba a tomar forma de acuerdo a lo que Emely había soñado.
Aún había luz solar, era extraño que Mateo no le hubiese escrito, así que decidió que aún tenía tiempo de darle una sorpresa e ir a visitarlo, cuando cayera la noche él podría llevarla en motocicleta hasta su casa.
En cuánto llegó Liliana y Luciana, la recibieron con besos y abrazos, juntas se sentaron en la sala, y Liliana fue en busca de zumo de naranja para compartir.