ENTRE LAS GARRAS DEL ALFA
— Encerrada en su habitación, la Valquiria se amargaba cada día más, el recuerdo del Alfa Alexander, a quien había amado con locura, la seguía atormentando, recordar como había despreciado su amor, su belleza y su gran poder, delante de todos sus perros, la llenaba de odió y de ira, solamente se había quedado al lado del demente y sanguinario Caín, para llevar a cabo su venganza, si el Alfa Alexander, no era para ella, entonces no sería para nadie
— A media noche, en la mansión Ivanov, después de haberle hecho el amor a su luna, y dejarla profundamente dormida, el Alfa se estaba quedando dormido también, más de pronto sintió cómo su pantorrilla derecha fue mordida, entonces despertó pero al