Acuerdos Incumplidos.
—Ya parecen cupidos —Replicó Mario serio.
—Deja los celos, Mario. —Se burló su suegro, haciendo reír a todos y dejando el tema a un lado.
En cuanto a los esposos, solo estaban a media hora de distancia, al estar frente, ambos sonrieron muy satisfechos, su mansión mostraba mucho glamour y poder, un hogar digno de dos personas que amaban todo lo caro.
—Me gusta. —Susurró Marisol con una sonrisa de satisfacción.