Una noche con el millonario
Abandoné toda lógica por el deseo que despertaba en mí y luego cedí ante las emociones que, estúpidamente, traté de excusar con falsos pretextos, ahora tengo que recoger los pedazos de mi corazón sin poderlo culpar a él porque Sebastian jamás me hizo promesas, fue claro conmigo desde el inicio, y yo de terca voy y me enamoro del hombre que me ofreció una suma millonaria para acostarse conmigo.
No sé cómo, pero le devolveré cada maldito centavo del dinero que me dio y me libraré de él para siempre. Tengo que salir de esta absurda depresión y seguir con mi vida, como si ese imbécil, egocéntrico y frío alemán no existiera.