Los Deseos Privados del Alfa
Eso no es posible.
—Sé cómo suena. —Le tomé la mano, presionándola plana contra mi pecho, sobre mi corazón—. Hay un lazo en mi mundo entre ciertas personas. Se llama lazo de pareja... es raro, permanente y no pide permiso. Une a dos personas, lo entiendan o no. Ese dolor punzante que has sentido, el que nunca desaparecía sin importar lo que hiciéramos juntos, no es solo atracción, Mia. Es el lazo. Eres mi pareja. Destinados, de una forma que aún no puedo explicarte del todo, pero es real. Es la razón por la que nada de esto pareció nunca una elección. Para ninguno de los dos.