INSEMINADA POR MI EX ESPOSO
— Penetrame, tomame por Dios, hazlo de una buena vez.
Y ahí estaba la mujer que me volvía loco, sus piernas envolvieron mi cintura, porque sus manos estaban atadas sobre su cabeza, mis labios siguieron en sus pechos, pero fui bajando progresivamente hasta que pude quedar frente a ese precioso monte venus, frente a esa humedad a la que llene de más chocolate y el cual devore por completo de su piel, cada vez que estaba así con sus piernas abiertas y mi rostro metido en su humedad, para mí escucharla gemir era suficiente recompensa.
Pero quería jugar un poco con mi querida esposa, sí, esposa, nos casamos en esa isla a la que mi prima nos envió y envíe los documentos a casa para que todo fuera