Siempre rechazada, nunca amada.
— Ahora mismo está con los especialistas, ya debieron haberla llevado a la habitación señor, la trasladamos al piso dos, habitación dieciséis.
— Bien, ¿Desea algo más?
— Si, estoy confundido señor, pensé que su esposa era la señora Vanessa.— Octavio lo mira firme.
— Está equivocado, mi esposa es Rosaura, ¿Necesita algo más?
— Si, solo unos detalles más, ¿Qué edad tiene su esposa?
— 20 años.
— ¿Es alérgica a algo?
— A las comidas de mar, como el camarón.