El Regreso de la Luna Olvidada
Las palabras sobraban cuando el destino pesaba más que cualquier frase.
Rowan, con el semblante serio, lucía como lo que ahora era: el Rey Alfa legítimo, la fuerza que unía todo.
Kael, a su derecha, estaba más callado que nunca. Pero había en sus ojos un fuego nuevo: no el del odio, sino el de un Beta que había elegido luchar por algo más grande que él mismo.
Lyra, a la izquierda, vestía de negro y plata, como Luna, con la mirada fija en el horizonte. En su pecho latía no solo su propio corazón… sino el de toda la manada.