La Obsesión Del Alfa (Lazos Del Destino #2)
Ahí estaba la otra cosa que lo desgastaba más que cualquier trabajo: vivir rodeado de los rastros de Dante, de su vida desbordante, de sus amantes… de todo lo que nunca podría ser suyo.
El mundo se dividía en dos sexos: hombres y mujeres, pero, además de esa división primaria, existía un segundo sexo que determinaba el destino de cada persona: alfa, beta u omega.
En la cima de la pirámide estaban los Alfas. Poderosos, con los mejores genes, cuerpos resistentes y una presencia imposible de ignorar. Controlaban la economía, la política, los grandes negocios. Eran la fuerza y la autoridad encarnadas. Sus feromonas eran intensas, capaces de alterar el ambiente a su alrededor, y cada tres meses s