Esclava del enemigo de mi ex esposo
Mi todo, te amo…
—No. No, no, no. No digas eso como si te despidieras. Tú no te vas, ¿me escuchas? ¡NO TE VAS! LISSANDRA, POR FAVOR, AMOR, NO ME DEJES, NO, ABRE TUS OJOS POR FAVOR, NOOO, DIOS, NOOO.
Me abrasé a su cuerpo llorando desesperado, mi Liss, mi dulce Liss se me estaba yendo de las manos.