Kalila, eclipse de Luna.
— consulto curiosa y poco a poco todos se sentaron en la gran mesa.
— Los hijos del sol somos diferentes a los seres que ya conoces mi bella Lila. — explico con calma el peli azul, disfrutando de ver a su destino alimentarse apropiadamente. — Nuriel al ser un guerrero, paso toda su existencia vigilando, cualquier cosa que a sus ojos le fuera raro o desconocido, quizás matando el tiempo, tal vez buscándote. — dijo elevando sus hombros, como restando importancia. — El fénix no ha dormido propiamente dicho desde que fue creado, es por ello que cada cierto tiempo, su fuego se consume, es como si pereciera, pero luego de unos días renacía de sus cenizas, ahora que al fin encontró a su destino, su