Liam
Hablemos de…
—Oh, no te irás con ese desgraciado. No te irás con ese maldito maricón que debería estar muerto —Ella dejó de reír y ladeó la cabeza, mirando a Nick de una manera extraña y Nick sintió un estremecimiento abarcar su cuerpo cuando ella sostuvo firmemente el arma de nuevo—. No se murió, Nicky, ellos no lo mataron. No lo mataron porque ellos dijeron que no hacían ese tipo de trabajo. Intenté pagarles más, les ofrecí más dinero, pero no sirvió. Pero no importa, ¿sabes?, porque una vez te mate a ti, iré a Madrid y lo mataré yo misma. Y será perfecto porque mientras esté exhalando su asqueroso y último aliento, le diré que tú nunca lo amaste y que siempre me amaste a mí.