Hasta encontrarte
Dímelo para remediarlo.
—Nada, Jacob. La empresa en la que tenías que convertirte en jefe quebró, ya no existe, así que ahora trabajarás en algo más. No importa el puesto que tengas, no importa si debes recoger la basura de la calle con tus propias manos, lo harás con la excelencia que te he inculcado y serás el mejor. No me decepciones, mi confianza está en ti, he invertido mucho en ti, eres mi mejor proyecto. ¿Seguirás llenándome de orgullo?