Me quedé enganchado con la idea de una 'strong girl' porque en el caso más claro que conozco —la serie «Strong Girl Bong-soon»— el poder es tan literal como también humanamente complicado.
Yo la veo con fuerza sobrenatural: no es una exageración física normal, ella levanta coches, rompe paredes y hace cosas que claramente escapan a la capacidad humana. En la historia se explica que esa fuerza viene de una tradición familiar de mujeres con habilidades extraordinarias, así que hay un origen casi mítico. Pero lo que siempre me atrapa es cómo la serie no se queda en el espectáculo; explora las consecuencias: el miedo a ser descubierta, la responsabilidad de usar la fuerza para proteger, y el choque entre su vida cotidiana y esos episodios en que debe salvar a otros.
Además, la manera en que muestran límites y costo le da verosimilitud: no es una diosa infalible, tiene vulnerabilidades emocionales y morales que la anclan. En resumen, en esa obra concreto la 'strong girl' sí tiene poderes sobrenaturales, pero el foco narrativo está en cómo eso afecta su identidad y relaciones. Personalmente me encanta cuando un poder tan grande se emplea para profundizar en personajes en lugar de solo acumular escenas de acción.