เข้าสู่ระบบQierra Luciana Arrovencia, gadis lugu yang di jual orang tuanya sendiri begitu saja kepada laki laki misterius untuk dinikahi karena latar belakang ekonomi. Orang tua gadis tersebut menjual nya dengan harga 100M. Qierra di beli dan dinikahi. dia tidak menduga bahwa laki laki misterius yang telah membeli sekaligus menikahinya itu adalah seorang mafia kaya raya. Kehidupan Qierra setelah menikah, berubah 180° dari kehidupan sebelumnya.
ดูเพิ่มเติมSeraphina estaba sentada en el borde de la cama, completamente desnuda y con los ojos vendados, esperando.
La habitación permanecía en silencio, roto solo por su propia respiración, que no era tan estable como ella necesitaba, y su corazón latiendo tan fuerte que apenas podía respirar.
Inhaló lentamente, exhaló, volvió a inhalar, pero no sirvió de nada. Al contrario, empeoró todo.
Un hilo de sudor le bajó por la columna y sus dedos no dejaban de temblar por más que se ordenara detenerse.
¿Qué demonios estaba haciendo allí?
Era una mujer casada. Una mujer respetable, con un marido en casa que la amaba y una vida que parecía perfecta desde cualquier ángulo. Y ahí estaba ella, desnuda en una suite privada de un club BDSM, esperando a que un hombre al que nunca había visto entrara por esa puerta y le hiciera Dios sabía qué a su cuerpo.
Esto era una completa locura.
¿Cuánto tiempo llevaba esperando? Casi una hora y nada, ni pasos, ni voz, solo silencio y sus propios pensamientos en espiral que la estaban volviendo loca poco a poco.
Tal vez no vendría. Tal vez debería buscar su ropa, volver a casa con Daniel y sus manos suaves, su sonrisa cálida, y dejar de perseguir algo que no tenía ningún derecho a desear en pri—
Pasos.
Su respiración se cortó y sus dedos se clavaron en las sábanas cuando los pasos se detuvieron cerca.
No podía ver nada, no sabía qué tan cerca estaba ni dónde se encontraba ni cómo la miraba, pero sentía su mirada recorriendo su piel desnuda como algo físico: sobre su clavícula, la curva de sus pechos, su estómago, la suave piel interior de sus muslos que había apretado con fuerza en cuanto lo oyó entrar.
Sus pezones se endurecieron en picos apretados y un calor se acumuló en lo bajo de su vientre, extendiéndose entre sus piernas. Por más que las apretara, no desaparecía.
—De rodillas.
Su voz era tan áspera y autoritaria que su cuerpo obedeció antes de que su mente terminara de procesar las palabras.
Se deslizó del borde de la cama y sus rodillas tocaron el suelo sin que entendiera del todo cómo había ocurrido, solo que había pasado.
Su corazón golpeaba contra sus costillas, sobre todo cuando sintió que él la rodeaba lentamente, tomándose todo el tiempo del mundo mientras ella luchaba contra las ganas abrumadoras de girar la cabeza hacia él.
Lo sintió detenerse justo delante de ella.
Dios. Su aroma la golpeó y casi gimió en voz alta solo por eso. Un olor embriagador que le apagó el cerebro por completo. Simplemente hizo las maletas y se fue. ¿Qué clase de hombre olía así?
¿Qué clase de hombre tenía un aura tan densa y deliciosa que su sexo ya se contraía alrededor de la nada y ni siquiera la había respirado todavía?
No sabía su nombre. No había visto su rostro, pero allí estaba ella, con las piernas apretadas, los pezones doloridos y el labio inferior atrapado entre los dientes.
Jadeó cuando los dedos de él encontraron su barbilla, inclinándole el rostro hacia arriba lentamente hasta que su garganta quedó expuesta y sus labios se separaron en un aliento que no pudo controlar.
—Nombre.
Parpadeó detrás de la venda. ¿Nombre? ¿Por qué le pedía su—
—Aria —susurró.
El dedo de él trazó su labio inferior con lentitud, repitiendo el nombre en un tono bajo y duro que hizo aletear algo peligroso en su pecho.
Un gemido escapó de sus labios cuando él apretó el agarre, casi con dolor, los dedos presionando su mandíbula mientras la jalaba hacia él hasta que su jadeo aterrizó directamente contra su boca.
—Mentirosme otra vez —le advirtió en voz baja— y recibirás un castigo. ¿Queda claro?
Ella asintió, con el corazón desbocado, el sexo palpitando y un calor húmedo y lento inundando entre sus piernas solo por la rudeza de su agarre.
—Palabras.
—Sí, Señor —balbuceó.
—Buena chica.
Su rostro ardía bajo la venda. ¿Por qué no la tocaba ya? ¿Por qué se tomaba tanto tiempo si ella ya se estaba deshaciendo?
—Ahora —su agarre se aflojó un poco, el pulgar arrastrándose por su labio inferior—, dime tu verdadero nombre.
—Seraphina —susurró.
—Seraphina.
Un escalofrío recorrió todo su cuerpo. Le ardía la mandíbula donde los dedos de él habían presionado, un dolor agudo y punzante que, de alguna manera, solo empeoraba el calor entre sus piernas.
—¿Has hecho esto antes?
Ella negó con la cabeza, un mechón de cabello cayéndole sobre el rostro.
—No.
Él apartó el mechón, las yemas de sus dedos apenas rozándole la mejilla, y esa suavidad después de todo lo demás hizo que sus labios se separaran en un aliento silencioso.
Sintió los labios de él rozando el borde de su oreja.
—¿Y qué quiere mi putita que le haga esta noche?
Nunca esperó que le gustara esa palabra. Nunca esperó que le impactara de esa forma, atravesándola directamente y aterrizando caliente en su centro.
Los labios de él bajaron desde su oreja, arrastrándose lentamente por su mandíbula y dejando un rastro de fuego que ella sentía en todas partes.
—Yo… yo quiero… —tartamudeó— yo… yo quiero…
La mano de él se deslizó hasta la nuca, los dedos enredándose en su cabello y tirando hacia abajo con fuerza hasta que sus labios rozaron los de él y todos sus pensamientos se dispersaron.
—No tartamudees —murmuró contra su boca—. Di lo que quieres.
Tragó con dificultad, temblando, con las piernas húmedas, el corazón martilleando, y entonces las palabras salieron en un susurro roto y desesperado.
—Necesito una polla gruesa y dura dentro de mí. Quiero que me aten. Quiero que me azoten. Quiero todo eso. —Un sonido ahogado escapó de sus labios antes de que pudiera detenerlo.
El silencio duró unos segundos antes de que él hablara de nuevo.
—Elige una palabra de seguridad.
Su voz le hacía cosas a su sistema nervioso que luego necesitaría terapia para procesar.
Su cerebro apenas funcionaba en ese momento.
—Rojo —susurró.
—Rojo detiene todo inmediatamente. Amarillo significa que baje el ritmo. Verde significa que quieres más. Las usarás. ¿Estamos claros?
—Sí, Señor.
—Bien. —Se movió y ella lo siguió con el oído, el sonido suave y pausado de sus pasos rodeándola lentamente una vez más—. Ahora escucha con atención porque no lo repetiré.
Se enderezó sin querer. Algo en su tono hacía imposible no hacerlo.
Ese hombre probablemente podía hacer que una sala llena de gente se enderezara sin levantar la voz, y eso no debería resultarle tan atractivo como le resultaba.
—No hablarás a menos que yo te lo pida. No te tocarás sin mi permiso. No te correrás sin mi permiso. Tu cuerpo me pertenece esta noche y cada cosa que pase en esta habitación ocurre porque yo lo decido. No tú.
Su estómago cayó de la mejor manera posible.
—Sí… Sí, Señor.
—No suplicarás a menos que yo te diga que supliques. No te contendrás cuando yo te diga que te dejes llevar. No cerrarás las piernas a menos que yo lo diga. Harás todo lo que yo jodidamente quiera sin preguntas. —Sus pasos se detuvieron justo delante de ella—. Y no me mentirás otra vez. Nunca. ¿Queda claro?
—Sí, Señor —susurró.
—Si rompes cualquiera de esas reglas —dijo en voz baja, agachándose hasta que ella pudo sentir el calor que irradiaba directamente contra su rostro, su aliento cayendo suave y uniforme sobre sus labios—, habrá consecuencias. Y te prometo, Seraphina, que no quieres descubrir cuáles son esas consecuencias.
Un temblor la recorrió desde el cuero cabelludo hasta las rodillas y tuvo que apretar los labios para no decir algo estúpido como «por favor, quiero descubrirlas» o «pruébame», porque claramente la parte de su cerebro responsable de la autoconservación había cerrado por la noche.
—¿Entiendes todo lo que acabo de decirte?
—Sí, Señor.
—Buena chica.
Se inclinó hacia adelante y aflojó la venda, dejándola caer al suelo.
Seraphina parpadeó, sus ojos ajustándose a la luz de la habitación y luego a él.
Todo el aire abandonó su cuerpo de golpe, como si algo hubiera metido la mano en su pecho y se lo hubiera arrebatado.
Era el hombre más impresionante que había visto en toda su vida, incluso más atractivo que su marido.
Se mordió el labio inferior sin pensarlo, observándolo caminar hacia el sofá negro al otro lado de la habitación de una forma que le secó completamente la boca.
Hasta su forma de caminar era condenadamente atractiva.
Se dejó caer en el sofá y la manera en que se sentó, Dios, la manera en que se sentó, abriendo las piernas con amplitud y apoyando ambos brazos en el respaldo como si la habitación y todo lo que había en ella, incluida ella, le pertenecieran, hizo que algo se tensara profundamente en su vientre.
Su camisa negra tenía las mangas remangadas hasta los codos y los ojos de ella bajaron hasta sus antebrazos antes de que pudiera detenerlos y se quedaron allí, las venas visibles bajo la piel incluso desde el otro lado de la habitación, y su cerebro se fue a un lugar sucio antes de que pudiera hacer nada al respecto.
¿Su polla sería tan venosa como sus brazos?
Esperaba que sí.
Estaba harta de pollas pequeñas.
Sus ojos oscuros encontraron los de ella al otro lado de la habitación y se mantuvieron allí.
—Gatea hasta mí —sus ojos brillaron, recorriendo sus pechos, mientras se pasaba la lengua por los labios—. Y suplícame que te folle ese bonito coñito como la zorra desesperada y sucia que eres.
Karena merasa kesal dengan adik ipar yang dirasa Zavia menjengkelkan itu, ia berpindah tempat duduk saja. Menjauh dari Arra.Dalam hati Zavia sendiri ingin rasanya dia mengumpat. Kesal dicampur tidak suka di arah kan kepada kedua pasangan yang kini sedang memalukan acara akad pernikahan itu. Beruntungnya hingga akad selesai, tidak da gangguan dari Zavia."Akadnya sudah selesai dan Alhamdulillah semua berjalan lancar. Acara pesta pernikahan nya tinggal empat hari lagi, setelah itu selesai" Ucap ibunda Mahardika disamping kedua mempelai."Iya bener bunda Alhamdulillah akarnya selesai dan Untung aja nggak ada pengganggu yang mencoba merusak akadnya" Timpal Arra sembari melirik ke arah Zavia.Anggota keluarga kini memang Tengah berkumpul bersama dengan kedua mempelai termasuk Zavia."Bunda, apa pesta nya nggak sebaiknya udahan aja Lucia udah capek bunda, badan Lucia rasanya remuk semua" Lucia tiba-tiba berucap memprotes."Gitu aja udah ngeluh, aku dulu aja 7 hari 7 malam biasa aja tuh wa
"Kenapa aku nggak coba aja kerjain pernikahan mereka berdua, aku lama lamin aja ganti baju nya supaya akad mereka juga akan ditunda. Dan kalo akad nya lama, otomatis penghulu nya juga akan pergi" Gumam Zavia dengan akal licik nya.Dia berganti pakaian, dan dia sengaja membuat semua orang menunggu lama. Waktu berjalan hampir satu jam tetapi Zavia belum siap juga."Zavia kok lama sekali ya ganti baju nya" Lirih ibunda Mahardika bergumam."Arra susulin aja ya bunda kak Zavia, Arra yakin dia pasti sengaja lelet supaya akad nya juga ditunda" Ucap Arra yang merasa jengkel sendiri. Semua orang sudah menunggu kedatangan zavia akan tetapi perempuan itu malah seenaknya sendiri."Nggak perlu Ara lebih baik kita mulai akadnya lebih dulu aja urusan Safia nanti soal belakangan biar bunda yang jelasin karena semakin akadnya lama terlaksana hari baiknya juga akan berlalu nanti" balas sang Ibunda.Itulah yang di inginkan Arra, kenapa tidak dari tadi saja. Lagipula kakak ipar nya satu itu sangat merepo
Selepas bercinta di kamar bar dengan laki-laki tidak dikenalnya itu zavia pulang ke rumah dengan pakaian yang sudah rapi, walaupun di rumah saat ini resepsi masih berlangsung zavia memutuskan lebih baik untuk pulang saja agar orang rumah tidak mencarinya. Lagi pula dia juga sudah menginap selama semalaman di dalam kamar bar.Di sisi lain di rumah Mahardika sendiri kini adalah hari resepsi ketiga pernikahan Lucia dengan Mahardika sendiri semua orang tentunya disibukan oleh urusan masing-masing untuk mempersiapkan resepsi ketiga kedua mempelai tersebut.Jam 08.00 tepat adalah di mana resepsi akad pernikahan dimulai Mahardika harus mengucapkan janji ikatan pernikahan tepat di depan semua orang yang hadir nantinya serta mengucapkan mahar yang telah ia janjikan untuk diberikan kepada Lucia.Sementara itu, sambil menunggu yang lainnya bersiap termasuk kedua mempelai arra saat ini tengah asik mengatur dekorasi pernikahan. Di tengah ia mengatur dekorasi pernikahan tersebut, Gadis itu tidak se
Mahardika mengernyit, memandang ke arah Lucia dari atas sampai bawah."Bagaimana bisa? Kamu sudah memakai gaun pengantin Lucia tidak mungkin kamu buang air kecil, akan sulit" Ucap Mahardika yang membuat raut wajah Lucia langsung manyun. Lucia benar benar sudah tidak tahan, rasanya sudah diujung."Tapi aku sudah tidak tahan Tuan, aku tidak ingin ngompol di dalam gaun, tolong biarkan aku buang air kecil, sebentar saja" Mohon Lucia kepada Mahardika."Tapi akan sangat sulit Lucia, gaun mu sangat lebar dan sebesar ini. Lebih baik ngompol saja di dalam gaun tidak apa apa" Balas Mahardika dan memberikan saran pada Lucia. Mendengar saran dari Mahardika barusan itu, sontak saja dia melongo."Apa maksud Tuan? Tidak tuan. Aku tidak mau ngompol di dalam gaun, tolonglah biarkan aku pergi sebentar buang air kecil, aku sudah tidak tahan" Pinta Lucia begitu melas.Akhirnya Mahardika terpaksa memanggil Arra, untuk membantu calon kakak iparnya tersebut. Sama seperti Mahardika, dia berpikiran bagaimana












Selamat datang di dunia fiksi kami - Goodnovel. Jika Anda menyukai novel ini untuk menjelajahi dunia, menjadi penulis novel asli online untuk menambah penghasilan, bergabung dengan kami. Anda dapat membaca atau membuat berbagai jenis buku, seperti novel roman, bacaan epik, novel manusia serigala, novel fantasi, novel sejarah dan sebagainya yang berkualitas tinggi. Jika Anda seorang penulis, maka akan memperoleh banyak inspirasi untuk membuat karya yang lebih baik. Terlebih lagi, karya Anda menjadi lebih menarik dan disukai pembaca.
ความคิดเห็น