—¿Divorcio? —Lucas soltó una risa corta, nerviosa—. Estás en shock, mi amor. Has perdido un bebé. Es normal que digas cosas.—Tengo pruebas, Lucas. Mensajes, fotos, el testimonio de Marta y del taller. El señor Cole ya está preparando los papeles.—¿El señor Cole?—Mi abogado.Lucas se quedó mirándola. Después, despacio, volvió a sonreír. Esa sonrisa de seguridad herida que tenía cuando alguien se atrevía a contradecirlo.—Está bien —dijo, y le acarició la mano, condescendiente—. Descansa. Ya hablaremos cuando estés mejor.No le creía. Ariadna lo comprendió con una claridad dolorosa. Para Lucas Montalvo, ella era una pieza de la casa, tan suya como la lámpara del vestíbulo. Una esposa que se quejaba, sí, que lloraba, sí, pero que siempre volvía.Lo vio salir del cuarto con la espalda recta y se dijo: El capricho lo vas a tener tú, Lucas.* * *Salió del hospital a los cuatro días. Lucas pidió que la llevaran a casa, y Ariadna aceptó. Esa noche cenó con él, en silencio. Dejó que le sir
ปรับปรุงล่าสุด : 2026-10-27 อ่านเพิ่มเติม