Novels
Short Stories

Genres

All
Romance
Drama Realista
Hombres Lobo
Mafia
MM Romance
Vampiro
Mitología
Fantasía
Vida Escolar/Campus
Imaginación
Reencarnación
Pasional
Misterio/Suspenso
Leyenda Popular
POV masculino

Characters

49
Egoísta×
All
Egoísta
Mujer Poderosa
Amante
Independiente
Mafia
Alfa
Canalla (Hombre)
Amigos de la Infancia
CEO/Magnate
Hipócrita
POV masculino
Primer Amor
Psicópata
Sin Sentimientos
Luna
Rompehogares
Compañero
Doble Reencarnación
Mujer Casada Joven
Amor Incondicional
Heredera Verdadera/Falsa
La más Popular
Excéntrico/a
Mejor Amiga
Vampiro
Escoria
Doctor/a
Diosa/Idol
Calculador/a
Protagonista Animal
Secretario/a
Identidades Múltiples
Obsesionado/a con el Amor
Canalla (Mujer)
Vecindario
Íncubo
Sustituto/a
niño
Profesor
Hombre Bestia
Elfo
Tierno pero posesivo
Forense
Estudiante Pobre
Sumiso/a en el Amor
Piloto
Supermacho paranoico
Celebridad
Influencer
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Plot & Setting

52
Dejar en ridículo×
All
Reconquista Desesperada
Arrepentirse
Dejar en ridículo
Cuenta Regresiva
Infidelidad
Matrimonio
Venganza
Karma
Castigo al Infiel
Drama Familiar Total
18+
Drama Familiar
Seducción
Despertar
Encuentro Amoroso
Liarse con alguien
Fingimientio de Muerte
Ambiente Laboral
Desarrollo Femenino
Persecución por Amor
Embarazo
Sistema
Amor Prohibido
Reconciliación
Redención
Origen de Familia
Acoso
Matrimonio por Sustitución
Crimen
Crush Mutuo
Diferencia de Edad
Viaje en el Tiempo
Dentro de la Novela
Telepatía
Matrimonio por Contrato
Aventura
Vida Escolar/Campus
Transmisión en Vivo
Amor Forzado
Descubrimiento de una Infidelidad
Apocalipsis
Solidaridad
Amigas Divorciadas
Desafiar Destino
Maldición
Matrimonio antes del Enamoramiento
Mundo del Entretenimiento
Romance Fantástico
Ventaja Especial
amado/a por todos
Misterio/Detective
Escape de la Boda
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Themes

20
All
Giro Inesperado
Romance Amargo
Satisfacción/Poder
Melodramático
Renacido
De Perdedor a Ganador
Lazo Familiar
historia de la muerte
Dulce Romance
Dulce y Doloroso
Obsesivo
Inspirador
Sanador
Crush
Comedia
Bizarro/Peculiar
Múltiples Perspectivas
Complejo/Intrigante
Enfermizo/Retorcido
Apasionante
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Egoísta Dejar en ridículo Short Stories & Novels

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Traición antes del parto: ¿yo soy la amante? - undefined novels & stories
Nancy Young
En mi octavo mes de embarazo, mi esposo —agente de investigaciones— por fin logró sacar un poco de tiempo y me acompañó por primera vez al hospital para mi control prenatal. Pero apenas cruzamos la entrada, su teléfono satelital encriptado comenzó a vibrar con insistencia. El nombre en la pantalla apareció solo un instante, pero a él, que siempre se mantiene sereno, le bastó para ponerse tenso de inmediato. —Amor… hay una alerta roja. Acaba de aparecer otro fugitivo internacional. Yo… lo siento… Se le notaba la angustia. Con ese tono firme, propio de quien está acostumbrado a dar órdenes sin réplica, se disculpó a toda prisa… y se fue. Me quedé mirando cómo su todoterreno se alejaba a toda velocidad, hasta desaparecer. Para entonces, mis uñas ya habían destrozado el formulario del control prenatal. Con mi enorme vientre, salí a la calle, detuve un taxi y dije sin perder tiempo: —Hola, siga a ese vehículo. Ja… ¿un fugitivo con alerta roja? Vaya mentira más absurda. Ni siquiera la Oficina de Seguridad Nacional de mi padre recibió ningún aviso. Y él, siendo apenas un simple inspector que solo asistía en los casos… ¿qué “fugitivo” tan urgente tendría que atrapar? “Quiero ver con mis propios ojos quién es ese jefe que se atreve a darle una orden tan urgente”.
Me Engañó y Lo Dejé en la Ruina - undefined novels & stories
Adriana Carlos Castorena
El día en que mi esposo, Jorge Cortes, y Leticia Batallar, la universitaria a la que él apoyaba económicamente, publicaron en Facebook las fotos de boda, yo no armé ningún escándalo. Hasta les dejé un "Me gusta". Y hasta comenté: "¡Qué linda pareja hacen! Bendiciones a los novios." Todos decían que yo era la esposa más patética de todas, que dejaba que la amante me humillara delante de todo el mundo. Una semana después, él volvió a casa para darme explicaciones: —Todo fue una actuación. El abuelo de Leticia está muy enfermo y, antes de morir, quiere verla casada. Yo asentí con calma. —No le di importancia. Te creo. En mi vida anterior, ese mismo día fui a la boda a armar un escándalo y terminé arruinándoles la ceremonia. Para castigarme, Jorge arremetió directamente contra la empresa de mis padres. La llevó a la quiebra y mis padres terminaron quitándose la vida. A mí, Leticia me mandó a encerrar en un psiquiátrico, donde me torturaron hasta volverme loca. Por eso, en esta nueva vida, ya no espero su amor. Lo único que quiero es su dinero. Cada vez que me engaña, voy transfiriendo a mi nombre parte de los bienes que todavía están a nombre de él. Solo le quedan tres infidelidades más antes de quedarse sin nada.
Me suicidé, pero no morí - undefined novels & stories
Noorie
Después de perseguir a mi amor platónico, Edward Lightwood, durante diez años, finalmente me aceptó como su vínculo de sangre. Sin embargo, el día en que íbamos a hacer nuestro voto eterno, su primer amor, Beth, del clan aliado, fue asesinada por una banda de cazadores de vampiros. Él me culpó por su pérdida y me atormentó todos los días. Me expuso al sol eterno, me atravesó con estacas de madera sin llegar a matarme y luego me encerró en su sótano. Agotada y con el corazón roto, agarré la estaca de roble y me apuñalé el pecho frente a él. Me suicidé. Pero no morí. Renací en el día en que le había confesado mis sentimientos a Edward. Pero esta vez, no repetiré mi error. Me mantendré lejos de él.
Su amor de infancia me humilló - undefined novels & stories
Belen
En la fiesta por los tres meses de nuestra hija, la supuesta "mejor amiga" de mi esposo, Garrett, me humilló públicamente. —Oye, Vivian. Escuché que quedaste un poco floja ahí abajo después de tener a la niña. —Si está tan mal, mejor hazte una cirugía de ajuste cuanto antes… no vaya a arruinarse tu matrimonio. Garrett le lanzó una mirada juguetona y la reprendió: —¡Ya basta, Scarlett! No puedes decir todo lo que se te pasa por la cabeza. Luego se volvió hacia mí con un encogimiento de hombros despreocupado. —Ella es así, como un chico. Crecimos juntos, no lo dice con mala intención. Scarlett sacudió ligeramente su pecho medio descubierto e hizo un puchero. —Ay, vamos, no te lo tomes personal, Vivian. La verdad, hasta me das un poco de envidia. —¿Ves? Mi problema es lo contrario. Soy demasiado estrecha… me duele muchísimo cuando estoy en mi período. Ni idea de quién tendrá la suerte de aguantar eso en el futuro. Luego dirigió la mirada hacia Garrett y le guiñó un ojo con picardía. —Ah, cierto, tú ya lo probaste antes, ¿no? La habitación quedó en un silencio absoluto. Todas las miradas se dirigieron hacia mí, apenas conteniendo la curiosidad. Sonreí, dejé mi copa de vino y miré a Scarlett con una falsa preocupación. —Qué raro. No recuerdo haberla dejado tan estrecha cuando le hice la cirugía.
Firmó nuestra ruptura… mientras planeaba nuestra boda - undefined novels & stories
Bagel
Tras tres días sin dar señales de vida, mi prometido —el Capo de la familia Moretti— se fue de viaje con su asistente, Bella. Esperaba que, como siempre, yo me muriera de celos. Pero cuando regresó a Valmont un mes después… se encontró con alguien completamente distinta. Me pidió que le cediera mi oficina. No discutí. Recogí mis cosas y se la entregué. Para hacer brillar a Bella, me dejó en evidencia frente a un socio clave durante la reunión anual de la familia. No me defendí. Acepté el castigo sin decir una palabra. Cuando decidió ponerla al frente del negocio más rentable… tampoco reaccioné. Le entregué todos los documentos y me aparté. Bella sonreía con aire triunfante. —¿Ves? Te lo dije. —A mujeres como ella hay que saber llevarlas. Con un viajecito basta para que se asuste y vuelva dócil. Lucas se lo creyó todo. Incluso la elogió por su “gran intuición”. Después, en un gesto que jamás había tenido conmigo, prometió organizar una boda tan ostentosa que haría historia en el bajo mundo de Valmont. Pero había olvidado algo. El acuerdo de ruptura que firmó… justo antes de subirse al coche aquel día. Yo ya había cortado todos los lazos. Me iba. Y él… ni siquiera lo sospechaba.
Me Robaron el Corazón y la Vida - undefined novels & stories
Verónica Melocotón
El corazón compatible que llevaba dos años esperando terminó en manos de Alicia García porque mi esposo, Alejandro Guerra, decidió dárselo. El médico me dijo que apenas me quedaba una semana de vida. Así que tomé una decisión: someterme a criopreservación. Dejé establecido que, cuando muriera, mi cuerpo fuera donado al proyecto de investigación de Alicia. El día que firmé la autorización de donación, mi hijo, Enrique Guerra, se lanzó a mis brazos y dijo: —Por fin tú y Alicia hicieron las paces, mamá. Mis padres me felicitaron por haber entendido al fin que entre hermanas había que quererse y apoyarse. Alejandro, aliviado, dijo que por fin había dejado atrás el rencor y había entrado en razón. Yo apenas sonreí. Sí, esta vez sí había aprendido la lección. Iba a devolverle a Alicia mi lugar como hija de la familia García y darles a todos exactamente lo que querían.
La Lengua Muerta Que Me Despertó - undefined novels & stories
Echo
La noche que cumplí la mayoría de edad, el príncipe vampiro Damon no pudo esperar para arrastrarme a su cama. Me tomó con un hambre desesperada y salvaje que duró toda la noche. Me dolía el cuerpo, pero tenía el corazón rebosante. Había sido su sierva de sangre durante diez años. Creí que por fin estaba listo para darme el Abrazo, para hacerme suya para siempre. Pero después, mientras me sostenía entre sus brazos y hablaba por teléfono con mi hermano adoptivo, escuché a Marcus preguntarle en latín: —Entonces, señor, ¿qué tal estuvo mi hermanita? ¿Sabe cuántos hombres matarían por estar en su lugar? Todos creen que es una diosa. Damon sonrió. —No estuvo mal. Un poco novata. Ni de lejos lo suficientemente salvaje para mi gusto. Marcus se rio. —Bueno, ella ha estado perdidamente enamorada de usted desde que era una niña. Nunca salió con nadie. Entonces Damon bajó la voz. —No le digas a Serena lo de Elena. Después de todo, tengo que casarme con una vampiresa noble como ella, y no quiero que se moleste. —Una humana como Elena… solo sirve para practicar. Pero Damon no sabía que yo había aprendido latín en secreto, solo para sentirme digna de él. Al escuchar eso, no dije una sola palabra. Solo cambié en silencio mi solicitud universitaria de la Universidad de Nueva Orleans a la universidad de mis sueños, la Universidad de Oxford.
Mi compañero me engañó para que me fuera - undefined novels & stories
Stars
Alaric y yo habíamos acordado fugarnos juntos. Pero él cambió de opinión en el momento en que firmé los papeles para dejar la manada. De pie, fuera de la mesa del rincón en el bar del hotel, lo escuché hablar con sus amigos. —¿Engañaste a Sophie para que dejara la manada solo para tener más tiempo a solas con Vivienne? ¿No te preocupa que pierda la cabeza cuando se entere? Alaric le dio un sorbo perezoso a su bebida. —¿Por qué lo haría? Está tan obsesionada conmigo que se aferraría a mí todo el día si pudiera. Solo tengo que decirle lo que quiere oír después y me perdonará, garantizado. Además, la familia de Vivienne tiene verdadera influencia. Ese tipo de respaldo podría inclinar la balanza en mi lucha por el puesto de Alfa. Sophie simplemente tendrá que lidiar con eso. Cada palabra me atravesaba hasta que no pude respirar. Luché contra el impulso de entrar de golpe y enfrentarlo, y en su lugar me di la vuelta. Al llegar a casa, saqué mi teléfono y busqué hasta el último contacto de mi lista. —Papá. Ese emparejamiento arreglado que mencionaste... acepto.
De esposa oculta a su peor pesadilla - undefined novels & stories
Karen W
En la cena de ensayo de mi boda, una foto mía con el hermano mayor de mi prometido…desnudos en la cama… fue exhibida frente a todos. Dije que era un montaje. Jason, mi futuro esposo y el Don del Vale, dijo: —Te creo. Borró la imagen… y aun así se casó conmigo. Durante dos años, me mantuvo oculta mientras mi hermanastra, Nerissa, permanecía a su lado en público. Dijo que era para protegerme… y yo le creí. Le creí incluso cuando los rumores decían que se acostaba con ella, incluso cuando la presentó como su Donna… hasta hoy, cuando los encontré a los dos en la misma cama. Jason ni siquiera dejó de besarla cuando me vio. —¿Te gusta mi regalo de aniversario, Alina? Fue en ese momento cuando por fin lo entendí… Jason nunca me había creído… y la razón por la que siguió casado conmigo no era amor. Era castigo.
Me fui embarazada del Don mafioso - undefined novels & stories
Crystal K
Quedé embarazada de Alessio Moretti, el mejor amigo de mi hermano y el Don más joven y atractivo de Nueva York. Justo entonces regresó Bianca, su antigua amante… la misma que lo había dejado sin decir una sola palabra. Pensé que me dejaría por ella, pero él solo sonrió con esa calma arrogante. —Se fue sin dar explicaciones. No hay vuelta atrás. Mi hermano, Gianni Ricci, fue aún más frío: —Ella ya no es una Ricci. Mi única hermana eres tú. Les creí. Durante tres años, me dieron un cariño y una calidez que jamás había conocido. Pero todo se vino abajo cuando un video de mi padre adoptivo, borracho y golpeándome, se volvió viral. El mundo entero se burló de la “intocable princesa Ricci” … la misma que alguna vez fue tratada peor que una mendiga. Me rompí por dentro y corrí a buscar a las dos únicas personas en las que confiaba… pero me detuve en seco frente a la puerta de su despacho al escuchar la voz empalagosa de Bianca. —Gianni, Alessio… ¿filtrar ese video? ¿No fue demasiado cruel? Marcella está embarazada… La respuesta de mi hermano llegó al instante: —Justamente de eso se trataba. El embarazo debería ablandarla… pero ha estado paseándose como si fuera la dueña de todo, manteniéndote a ti al margen. Alessio soltó una risa suave: —No te preocupes por Marcella. No puede hacernos nada… y es demasiado blanda como para hacerle daño a nuestro hijo. Las lágrimas comenzaron a caer sin control y un dolor agudo me atravesó el pecho de golpe. "Tiene razón… este bebé es mi tesoro. Jamás le haría daño", pensé. Pero tú, Alessio… no voy a dejar que me controles. Me di la vuelta, sintiéndome entumecida, compré un vuelo y tomé una decisión. "Voy a desaparecer… me llevaré a mi bebé y saldré de su mundo para siempre", pensé.
Salvé al Rey Alfa después de renacer - undefined novels & stories
Aurora
La noche en que el Rey Alfa llegó a inspeccionar la manada Shadowfang, mi compañero, el Alfa Cain, estaba fuera persiguiendo a su amor de la infancia, Vivienne, quien había hecho un berrinche y había salido huyendo. En mi vida pasada, el Rey Alfa fue atacado por vampiros y envenenado. Me comuniqué con Cain a través del vínculo de compañeros. Él regresó apresuradamente, y le entregué la Piedra Lunar que mi madre me había dejado, pidiéndole que rescatara al Rey Alfa. Como recompensa por su lealtad, el Rey Alfa le confió a Cain el dominio de todo el territorio del norte. Pero después de que llamé a Cain a través del vínculo para que volviera, Vivienne se quedó sola. Un vampiro rezagado la encontró. Murió. Cain no dijo una sola palabra. El día en que di a luz, me arrastró hasta la frontera del territorio de los lobos renegados y me arrojó a una manada de renegados ferales. Me miró desde arriba, con los ojos inexpresivos y llenos de desprecio. —Si no hubieras enviado esa llamada a través del vínculo, Vivienne no habría estado ahí sola. Cada segundo de dolor que sufrió… voy a hacer que lo pagues todo. Cuando abrí los ojos de nuevo, había renacido en el momento en que el Rey Alfa fue atacado por vampiros. Esta vez, no contacté a Cain a través del vínculo de compañeros. En cambio, apreté la Piedra Lunar y me planté frente al Rey Alfa. El puesto de Alfa, esta vez era mío.
Cortando la marca de mi Alfa - undefined novels & stories
Echo
Durante los últimos dos meses, he estado recibiendo fotos. Fotos de mi compañero destinado, Andrew, apareandose con su amante, Crystal, una Omega seductora. [Querida Luna, Andrew me dejó tantas marcas anoche. Dijo que soy la única que le ha hecho sentir un orgasmo de verdad.] [Ah, ¿y esa famosa capacidad de consuelo de la que estás tan orgullosa? Yo también la tengo. Él dice que ahora puedo reemplazarte por completo.] [No te preocupes, cuidaré bien de tu compañero por ti.] En las fotos, una mancha del lápiz labial de Crystal era una mancha evidente sobre la marca de compañero de Andrew. Al mirar esos mensajes, la incredulidad se transformó en desesperación y, finalmente, en un entumecimiento frío y duro. Hasta esa noche, cuando la Diosa de la Luna finalmente respondió a mis oraciones desesperadas. Podía sacrificar la mitad de mi don de consuelo por una oportunidad de romper nuestro vínculo de compañeros por mi cuenta. En siete días, finalmente dejaría a Andrew para siempre.
Déjame y cría a su bebé - undefined novels & stories
Lía Vallejo
Mi esposo, Cesare Ferrante, el Don más temido de la familia, siempre había detestado a los niños. Pero todo dio un giro cuando mi hermanastra, Bianca Moretti, se instaló en la casa de al lado con su bebé de seis meses. De pronto, mi esposo se obsesionó con ese niño. Él mismo le preparaba los biberones, le cantaba canciones de cuna y lo llevaba a todas partes. Cada día regresaba a casa agotado al amanecer, pero su cara brillaba de alegría, como si ese bebé ocupara toda su alma. Me volví invisible para él. Hace tres días, un auto me cerró el paso y me sacó de la carretera hasta que terminé estampada contra la mediana. Sentía la sangre caliente escurriéndome por la frente mientras la vista se me nublaba. Desesperada, llamé a Cesare cincuenta y cinco veces. No se dignó a contestar ni una sola vez. En su lugar, prefirió presumir una foto del bebé en sus redes: "¡Mi angelito sonrió hoy!" No aguanté más. Esta noche, en el banquete familiar, con todos los miembros de la familia sentados a la mesa, levanté mi último brindis y posé la copa. —Quiero el divorcio. El silencio fue instantáneo. Todos se quedaron de piedra. —¿Te volviste loca? —gritaron mis padres al mismo tiempo. Cesare me apretó la muñeca, sin poder creerlo. —Giulia, ¿hablas en serio? ¿Me pides el divorcio solo porque estaba pendiente del bebé y no te contesté? ¿Vas a armar este lío por celos de un niño de seis meses? No le sostuve la mirada. En su lugar, me quedé fija viendo la marca de un beso, clara y reciente, detrás de su oreja. —Como amas tanto a ese niño —dije con calma—, te lo voy a poner fácil. Ve a ser su padre.
Cuatro Regalos de Despedida, Don Falcone - undefined novels & stories
Peachy
Yo era la principal consigliere de la familia Falcone. Su cerebro. Y hoy me marchaba —entregando los libros de cada negocio legítimo que había manejado, cortando mi último vínculo. Mi protegido no podía entenderlo. —Eres el futuro de esta familia, Aurelia. No puedes simplemente irte. Sacudí la cabeza con una sonrisa amarga. No sabían. Llevaba tres años casada en secreto con el Don, Vittorio Falcone. Pensé que mi apariencia, mi inteligencia y todo lo que le di serían suficientes para ganarme todo su amor. Un ataque en los muelles tres meses atrás me mostró la verdad. Me alcanzó una bala. Era una emergencia. Necesitaba al cirujano de la familia —lo cual requería una orden directa de Vittorio. Lo llamé más de una docena de veces. Pero cuando por fin contestó, lo único que escuché fue una voz suave y sin aliento al otro lado. —Vittorio, todavía no hemos cortado mi pastel de cumpleaños. ¿Me darías la mano para cortarlo juntos? Esa voz. Mi mejor amiga. La mujer de la que Vittorio alguna vez estuvo enamorado. Carina. En la casa de seguridad, debilitada por la pérdida de sangre, me saqué la bala yo misma y le pedí a uno de mis hombres que me llevara a toda prisa a una clínica de la familia. Justo antes de que me entraran al quirófano, Vittorio irrumpió cargando a Carina. Tobillo torcido. Necesitaba un médico. Urgente. Mi cirujano fue arrastrado fuera. Los antibióticos llegaron demasiado tarde. La herida se infectó. Luché por mi vida durante una semana. Cuando desperté, miré mi teléfono fijamente. Ni un solo mensaje. Las lágrimas llegaron solas. Comprendí. Yo era simplemente la mujer con la que él se había visto obligado a casarse después de que lo drogaron y terminó acostándose conmigo. Un escándalo evitado. Lo único que le importaba era mi utilidad y su reputación. ¿Y yo? La princesa secreta de la familia Rossi, que lo sacrificó todo para construir su imperio. Todo para nada. Así que preparé cuatro regalos de despedida. Una celebración de nuestra destrucción mutua. Después de eso, jamás volvería a verme.
Me acusó de ladrona… así que le destruí la vida - undefined novels & stories
Echo
Durante tres años, utilicé las conexiones de mi familia para generarle a la empresa cientos de millones en ingresos. Y, aun así, en la reunión trimestral, una becaria recién llegada se plantó frente a todos… y se atrevió a señalarme. Proyectó mis registros de asistencia y de gastos, uno por uno, como si fueran pruebas irrefutables. Dijo que tenía “ausencias injustificadas”. Dijo que estaba “malgastando el dinero de la empresa”. —Estos clubes exclusivos, estos restaurantes… —enumeró—. Cada vez son miles de dólares. Son gastos completamente innecesarios. Luego, miró directamente al director general. —Le sugiero que la despida cuanto antes. Así podrá proteger el flujo de caja de la empresa. Entonces miré a Claude. Claude Laurent. El director general de la compañía. Y también… mi antiguo compañero de clase. Él sabía perfectamente cuánto dinero había generado cada una de esas reuniones. Sabía que, cuando yo no estaba en la oficina, estaba sentada en algún bar negociando con inversionistas… a veces bebiendo más de la cuenta solo para cerrar un trato. Lo sabía todo. Aun así, me sostuvo la mirada con frialdad. —Caroline, ¿qué tienes que decir sobre las ausencias y los gastos que Lia acaba de presentar? Sonreí. —Nada —respondí. Porque no hacía falta explicar nada. Muy pronto… todos entenderían el precio de ese pequeño espectáculo.
La Compañera del Alfa: princesa perdida - undefined novels & stories
Echo
Yo era la compañera destinada del Alfa Bruce. Pero durante ocho años, fui su pequeño y sucio secreto, escondida a plena vista como su Beta. Cuando lo vi preparando los terrenos para la ceremonia de la Luna, pensé que finalmente iba a anunciarme. Sin embargo, en nuestro octavo aniversario, vi un video publicado por Seraphina, la hija del Alfa de la manada Luna Plateada. En él, ella mostraba con timidez la marca de apareamiento en su cuello. El pie de foto decía: [Ocho años separados, ocho años esperaste. ¡Finalmente voy a ser tuya!] Y la mano que la sostenía... la reconocí al instante. Era la de Bruce. Solo que el lugar en su muñeca donde mi nombre había sido tatuado, ahora decía [Seraphina.] Salí corriendo, desesperada por enfrentarlos, pero fui atacada por renegados en el camino. Llamé a Bruce a través de nuestro vínculo mental, una y otra vez. La última vez, escuché su voz, grave y llena de deseo: —¿Isadora? Ella solo fue un reemplazo para ti. Una loba sin valor y sin padres. No se atrevería a armar una escena incluso si lo supiera. Perdida en la desesperación, la frágil vida que llevaba dentro de mí parpadeó y murió. Pero ellos no sabían que, hacía un mes, mis padres biológicos, el Alfa y la Luna de la manada Luna Plateada, me habían encontrado. Yo era la verdadera hija del Alfa de la manada Luna Plateada. Seraphina era solo una impostora. Después del frío estéril de la cirugía, lo primero que hice fue llamar a mi madre. —Mamá, he tomado una decisión. Voy a casa para tomar mi lugar. Acepto la alianza que mencionaste, ¡pero quiero a Seraphina exiliada de la manada Luna Plateada!
Él dijo: Vete a morir - undefined novels & stories
Shirley
En el salón VIP de un casino clandestino, Maeve, la princesa de la familia Falcone, había bebido demasiado licor fuerte. Empujada por el alcohol, alguien la incitó a revelar lo más vergonzoso que había hecho para ganarse al Don. Hizo girar su copa, me señaló —yo repartía cartas detrás de la mesa— y echó la cabeza hacia atrás con una carcajada. —Hace siete años, cuando Declan estaba en coma tras un tiroteo, tomé su teléfono privado. Y borré el mensaje de auxilio que esa perra le envió. Hasta el último rastro. Luego respondí en su nombre: *Eres una carga. Vete a morir.* —No se imaginan lo que pasó después. Esa idiota se quedó afuera de la casa segura toda la noche bajo la lluvia, como un perro callejero. Casi me muero de la risa… La sala estalló en carcajadas vulgares. Solo el hombre entronado en la cabecera permaneció en silencio. La copa de whisky de cristal en su mano estalló con un chasquido seco. La sangre se mezcló con el licor ámbar, deslizándose por las venas del dorso de su mano antes de gotear sobre la alfombra. Sus ojos, inyectados en sangre, cargados de una violencia mortal, estaban clavados en mí. Yo repartí con calma la última carta boca abajo frente a él y le ofrecí un pañuelo de seda blanco, impecable. —Don Declan, debería limpiarse la mano. La sangre sobre el paño da mala suerte. Después de todo… hay manchas que nunca se borran.
Treinta y Tres Bodas, Un Divorcio - undefined novels & stories
Fabiola
Después de casarnos en secreto, cada vez que mi esposa, la abogada Cecilia Castillo, probaba una nueva postura en la cama con su amigo de la infancia, Leonardo Muñoz, me pedía que celebráramos la boda. En tres años, Cecilia ya me había dejado plantado treinta y una veces. La primera vez, murió el perro de Leonardo. Dijo que, para guardar luto, no podíamos celebrar la boda durante tres meses. Con el traje puesto, tuve que disculparme una y otra vez ante todos los familiares y amigos que habían ido a la boda. La segunda vez fue porque a Leonardo le dolía el estómago. Ella salió a comprarle algo para aliviarlo. Después, cada vez que fijábamos una nueva fecha para la boda, Leonardo siempre terminaba teniendo algún problema. Le reclamé, discutí con ella, incluso armé escenas. Pero Cecilia siempre decía: —Leonardo y yo solo nos acostamos. Tú eres mi esposo. No seas tan mezquino. Después de que me anunciara que volvería a faltar a nuestra boda por trigésima segunda vez, por fin me cansé. Deslicé el acuerdo de divorcio hasta dejarlo frente a ella. —Dentro de un mes, quiero que formalicemos el divorcio.
El Divorcio que los Destruyó - undefined novels & stories
Anónimo
Era la sexta vez que Dante Falcone azotaba aquel maldito acuerdo de divorcio frente a mí, obligándome a firmar. Esta vez no me resistí. Dejó la pluma sobre la mesa. En ese momento, un silencio asfixiante llenó la habitación. Sus ojos castaños me recorrieron con fijeza, como si buscara una grieta en mi decisión o intentara leer qué pasaba por mi cabeza. —¿Por qué tan obediente esta vez, Sofia? ¿O planeas otro truco? No olvides quién eres, señora Falcone. Me quité el anillo de rubí que simbolizaba a la dueña de la familia, el mismo que él me había puesto cuando me propuso matrimonio en Sicilia. Lo dejé con suavidad sobre el escritorio, una superficie que tantas veces había visto manchas de sangre y fajos de billetes. —No, Dante. Solo estoy cansada —respondí con una calma que me desconocía—. Tu mundo es demasiado ruidoso.
La compañera que desecharon - undefined novels & stories
September
Cuando el Páramo Negro regresó al territorio de la capital, todo el mundo decía que se estaba muriendo. Decían que había contraído una infección repugnante, que su lobo ya estaba agonizando y que le quedaba menos de quince días de vida. La pareja había sido mía en un principio. Pero cuando el Registro Lunar eligió mi nombre, Sylvie lloró durante días hasta que mi padre modificó el registro y le concedió a ella el contrato de Páramo Negro. Ahora que se rumoreaba que el Páramo Negro se estaba muriendo, ella volvió a llorar, amenazó con suicidarse de nuevo y suplicó a todos que me obligaran a recuperar el emparejamiento que ella me había robado. Mi padre accedió. Mi prometido, Cedric, la abrazó y dijo con frialdad: —La ceremonia aún no ha comenzado. Todavía no hay marca. No cuenta. Luego me miró. —Tú eres la hermana mayor. Ocupar su lugar es lo menos que puedes hacer. Todos pensaban que me estaban enviando a la tumba. Así que sonreí y tomé el contrato de Páramo Negro. —Está bien. Que sea exactamente como desean. Solo más tarde descubrirían una cosa. El heredero Alfa al que temían no era el que se estaba muriendo. Y la pareja a la que habían rechazado era la que Páramo Negro había estado esperando.
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