El manga español tiene varios ejemplos memorables donde los personajes experimentan traición. Uno de los más impactantes ocurre en «El Juego del Alma» cuando el protagonista, tras confiar ciegamente en su mentor, descubre que fue utilizado como peón en un plan maquiavélico. La escena donde quema las cartas que recibió durante años simboliza el dolor de la decepción.
Otro caso es la serie «Lágrimas de Acero», donde la heroína es traicionada por su hermano en un giro argumental que redefine toda la trama. La expresión 'emosido engañado' aparece literalmente en un globo de diálogo manchado de lágrimas, volviéndose icónica entre los fans.