Novels
Short Stories

Genres

All
Romance
Drama Realista
Hombres Lobo
Mafia
MM Romance
Vampiro
Mitología
Fantasía
Vida Escolar/Campus
Imaginación
Reencarnación
caprichoso
Misterio/Suspenso
Leyenda Popular
POV masculino

Characters

51
Egoísta×
All
Egoísta
Independiente
Mujer Poderosa
Amante
Mafia
Alfa
Psicópata
Canalla (Hombre)
POV masculino
Amigos de la Infancia
CEO/Magnate
Hipócrita
Primer Amor
Rompehogares
Luna
Mujer Casada Joven
Sin Sentimientos
Compañero
La más Popular
Heredera Verdadera/Falsa
Doble Reencarnación
Amor Incondicional
Excéntrico/a
Mejor Amiga
Vampiro
Escoria
Doctor/a
Diosa/Idol
Calculador/a
Protagonista Animal
Canalla (Mujer)
Secretario/a
Vecindario
Identidades Múltiples
Obsesionado/a con el Amor
Íncubo
Sustituto/a
niño
Profesor
Hombre Bestia
Elfo
Tierno pero posesivo
Yerno
Forense
Estudiante Pobre
Sumiso/a en el Amor
Piloto
Niñera/Nodriza
Supermacho paranoico
Celebridad
Influencer
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Plot & Setting

53
Reconquista Desesperada×
All
Reconquista Desesperada
Arrepentirse
Dejar en ridículo
Cuenta Regresiva
Matrimonio
Infidelidad
Liarse con alguien
Seducción
18+
Encuentro Amoroso
Venganza
Karma
Drama Familiar Total
Drama Familiar
Castigo al Infiel
Despertar
Persecución por Amor
Fingimientio de Muerte
Desarrollo Femenino
Ambiente Laboral
Embarazo
Sistema
Amor Prohibido
Origen de Familia
Reconciliación
Redención
Acoso
Diferencia de Edad
Vida Escolar/Campus
Matrimonio por Sustitución
Crimen
Transmisión en Vivo
Telepatía
Crush Mutuo
Viaje en el Tiempo
Dentro de la Novela
Matrimonio por Contrato
Aventura
Apocalipsis
Amor Forzado
Descubrimiento de una Infidelidad
Desafiar Destino
Solidaridad
Amigas Divorciadas
Maldición
Matrimonio antes del Enamoramiento
Mundo del Entretenimiento
Romance Fantástico
Ventaja Especial
Superpoderes
amado/a por todos
Misterio/Detective
Escape de la Boda
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Themes

20
All
Giro Inesperado
Romance Amargo
Satisfacción/Poder
Melodramático
Renacido
De Perdedor a Ganador
Lazo Familiar
historia de la muerte
Dulce Romance
Dulce y Doloroso
Obsesivo
Inspirador
Crush
Sanador
Múltiples Perspectivas
Comedia
Bizarro/Peculiar
Complejo/Intrigante
Enfermizo/Retorcido
Apasionante
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Egoísta Reconquista Desesperada Short Stories & Novels

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5 Años de Matrimonio: Su Cruel Verdad - undefined novels & stories
Green Pick
Llevaba cinco años casada con Theodore Sterling. Ese día habíamos salido de compras cuando, de repente, escuché su voz. «¿Cuánto más va a tardar? Esto me está volviendo loco». Me quedé paralizada. Theodore seguía sentado en el mismo lugar, con la cabeza inclinada mientras deslizaba el dedo por la pantalla de su celular. Sus labios ni siquiera se habían movido y, aun así, había escuchado su voz con total claridad. —Cariño, ¿esto me queda bien? Theodore levantó la mirada y apenas se fijó en mí. —Todo te queda bien. «¡Es espantoso! Se pasa todo el día en casa cocinando. ¿Para qué necesita tanta ropa?» Las dos voces resonaron casi al mismo tiempo. Bajé la mirada y coloqué el vestido en su sitio. —No, mejor no lo llevamos.
el Resplandor del Mañana - undefined novels & stories
Jade Oscuro
En una fastuosa fiesta, el joven heredero del sector declaró que la mujer con la que realmente quería desposarse era mi hermanastra en vez de mí. Me retiré con iniciativa y me casé con Leonardo Pérez, quien me quería durante muchos años. Después de casarnos, éramos felices y amorosos...Hasta que, al estar embarazada con gran esfuerzo, descubrí que en la leche que él me daba cada noche había contenido anticonceptivos. Y el collar de diamantes que guardaba en la caja fuerte, superficialmente destinado a pedirme matrimonio, llevaba grabadas las siglas del nombre de mi hermanastra, Olivia. Resultó que yo siempre había sido solo un obstáculo que él intentaba eliminar para su verdadero amor. Durante años fingió ternura solo para allanar el camino a mi hermanastra. Por más ingenua que fuera, en ese instante desperté por completo: una autorización de aborto, un acuerdo de divorcio… Leonardo y yo nos convertimos en extraños.
Salvé al Rey Alfa después de renacer - undefined novels & stories
Aurora
La noche en que el Rey Alfa llegó a inspeccionar la manada Shadowfang, mi compañero, el Alfa Cain, estaba fuera persiguiendo a su amor de la infancia, Vivienne, quien había hecho un berrinche y había salido huyendo. En mi vida pasada, el Rey Alfa fue atacado por vampiros y envenenado. Me comuniqué con Cain a través del vínculo de compañeros. Él regresó apresuradamente, y le entregué la Piedra Lunar que mi madre me había dejado, pidiéndole que rescatara al Rey Alfa. Como recompensa por su lealtad, el Rey Alfa le confió a Cain el dominio de todo el territorio del norte. Pero después de que llamé a Cain a través del vínculo para que volviera, Vivienne se quedó sola. Un vampiro rezagado la encontró. Murió. Cain no dijo una sola palabra. El día en que di a luz, me arrastró hasta la frontera del territorio de los lobos renegados y me arrojó a una manada de renegados ferales. Me miró desde arriba, con los ojos inexpresivos y llenos de desprecio. —Si no hubieras enviado esa llamada a través del vínculo, Vivienne no habría estado ahí sola. Cada segundo de dolor que sufrió… voy a hacer que lo pagues todo. Cuando abrí los ojos de nuevo, había renacido en el momento en que el Rey Alfa fue atacado por vampiros. Esta vez, no contacté a Cain a través del vínculo de compañeros. En cambio, apreté la Piedra Lunar y me planté frente al Rey Alfa. El puesto de Alfa, esta vez era mío.
La Compañera del Alfa: princesa perdida - undefined novels & stories
Echo
Yo era la compañera destinada del Alfa Bruce. Pero durante ocho años, fui su pequeño y sucio secreto, escondida a plena vista como su Beta. Cuando lo vi preparando los terrenos para la ceremonia de la Luna, pensé que finalmente iba a anunciarme. Sin embargo, en nuestro octavo aniversario, vi un video publicado por Seraphina, la hija del Alfa de la manada Luna Plateada. En él, ella mostraba con timidez la marca de apareamiento en su cuello. El pie de foto decía: [Ocho años separados, ocho años esperaste. ¡Finalmente voy a ser tuya!] Y la mano que la sostenía... la reconocí al instante. Era la de Bruce. Solo que el lugar en su muñeca donde mi nombre había sido tatuado, ahora decía [Seraphina.] Salí corriendo, desesperada por enfrentarlos, pero fui atacada por renegados en el camino. Llamé a Bruce a través de nuestro vínculo mental, una y otra vez. La última vez, escuché su voz, grave y llena de deseo: —¿Isadora? Ella solo fue un reemplazo para ti. Una loba sin valor y sin padres. No se atrevería a armar una escena incluso si lo supiera. Perdida en la desesperación, la frágil vida que llevaba dentro de mí parpadeó y murió. Pero ellos no sabían que, hacía un mes, mis padres biológicos, el Alfa y la Luna de la manada Luna Plateada, me habían encontrado. Yo era la verdadera hija del Alfa de la manada Luna Plateada. Seraphina era solo una impostora. Después del frío estéril de la cirugía, lo primero que hice fue llamar a mi madre. —Mamá, he tomado una decisión. Voy a casa para tomar mi lugar. Acepto la alianza que mencionaste, ¡pero quiero a Seraphina exiliada de la manada Luna Plateada!
Reconoció la mano de otra mujer, no la mía - undefined novels & stories
Brisa de Arce
Durante la actividad de integración de la empresa, jugamos a adivinar quién era quién con los ojos vendados. Las reglas eran muy sencillas: una persona se cubría los ojos y los demás hacían fila. Luego, uno por uno, se acercaban para que les tocara la mano e intentara adivinar quién era cada uno. Mi esposo, Sebastián, fue el primero en participar. Le vendaron los ojos y sus compañeros fueron pasando uno tras otro frente a él. Le sostuvo la mano al primero durante un par de segundos y negó con la cabeza. Con el segundo, frunció el ceño y volvió a negar. Pero apenas rozó los dedos del tercero, se rio. —Mi amor. Todos empezaron a bromear con ellos. Pero yo estaba al final de la fila. Ni siquiera me había tocado pasar frente a él. Sebastián se quitó la venda, visiblemente emocionado. La mano que sostenía era la de Valeria, la nueva empleada del departamento administrativo. Cuando sus miradas se cruzaron, la expresión de Sebastián cambió de inmediato. —No... me equivoqué. Pero todos habían visto que tardó en soltarle la mano. Valeria bajó la mirada, con las orejas rojas. Antes de apartarse, le apretó la mano una vez más, casi por reflejo. Di un paso al frente desde el final de la fila, con una sonrisa tranquila. —No pasa nada. Es solo un juego. Esa noche, al llegar a casa, revisé el historial de compras de Sebastián. Crema para manos... dos unidades. Una había llegado a casa y la otra, a la oficina. Me quedé mirando la pantalla unos segundos. Ahora entendía por qué mi mano le había resultado tan extraña. Hacía mucho tiempo que la mano que sostenía todos los días era la de otra mujer.
Seis Traiciones, Un Alfa - undefined novels & stories
September
Para complacer a Silas Blackthorn, cedí mi puesto de Luna seis veces. La primera vez, destrocé todas las lámparas de piedra lunar de la habitación y tiré su ropa bajo la lluvia. La segunda vez, lloré hasta dejar a mi loba afónica. Le preguntaba por qué tenía que ser yo quien se mantuviera a un lado. La tercera vez, le rogué que dejara al menos una maleta, pues me aterrorizaba la idea de que no regresara jamás. Cuando sucedió por quinta vez, ya había aprendido a doblar sus abrigos, prepararle el equipaje y guardar silencio para evitar su furia. Siempre me besaba la frente y juraba: —Siete días. Te prometo que será la última vez. Siempre creí en su palabra. Hasta la sexta vez. Cuando Silas me pidió que me hiciera a un lado de nuevo, le deslicé unos papeles en su escritorio sin que se diera cuenta. Firmó sin ver la portada si quiera, asumiendo que se trataba de otro formulario temporal para autorizar a una Luna sustituta. Él estaba tan ocupado pensando en esa otra hembra que no se dio cuenta de que firmó su propia condena. Para entonces, yo ya había planificado todo y él no lo sabía...
La novena vez que se fue - undefined novels & stories
Echo
Tres años después de mi matrimonio arreglado con el heredero de la familia Valachi, el que se escapó regresó. Me dejó por Julia ocho veces. La novena vez, me dejó sangrando al costado de la carretera con una herida de bala para ir corriendo hacia Julia, quien lo había llamado porque se sentía un poco mareada. —Ella me necesita. Lo entiendes, ¿verdad, Leona? Esta vez, no luché por él. Él no sabía de la apuesta que hice con Julia. La novena vez que me abandonara, sería yo quien se marcharía para siempre. Así que, el día de su cumpleaños, dejé un juego de papeles de divorcio firmados en su escritorio y me subí a un avión.
La Suerte Se Convierte en Cenizas, y Las Llamas Devoran el Corazón. - undefined novels & stories
Jesús
En el noveno año de amar con Adrián Martínez, su padre falleció. La primera línea del testamento establecía que Adrián Martínez y Luna Fernández debían tener un hijo. Y el día en que el niño cumpliera un mes, sería también el día en que él heredaría la fortuna de su padre. Esto fue cuando los descubrí en nuestra cama, él mismo me lo explicó. Aquella noche, mientras encendía su cigarrillo después del acto, murmuró en voz baja: —Susana, espera un poco más. Cuando reciba la herencia, me casaré contigo. Desde entonces, cada vez que Adrián iba a reunirse con Luna en nuestra casa, colgaba una campanilla en la puerta. Desde la muerte de su padre hasta hoy, esa campanilla ha sonado noventa y nueve veces.
La Última Carta - undefined novels & stories
Valentina García
Desde pequeños, Gabriel Fuentes y Julieta Ramírez nunca se habían llevado bien. Sin embargo, el destino tenía otros planes: en su círculo social, ya solo quedaban ellos dos como candidatos «adecuados» para un matrimonio por conveniencia. Gabriel juró que preferiría morirse antes que casarse con Julieta, mientras que ella, con una sonrisa irónica, respondía: —Entonces ya está decidido. Me casaré contigo. Apúrate y muérete. El día de la boda, Gabriel soltó decenas de gallinas en plena ceremonia para humillarla. Julieta, impasible, alzó una y dijo en voz alta: —Saluda, esposo mío. Y fue en ese momento que a Gabriel se le acabaron las ganas de burlarse. La mujer que él menos quería, era justo la que más empeño tenía en casarse con él. —Te vas a arrepentir —le dijo con desprecio. Tres años después, Julieta vio a Gabriel siéndole infiel por novena vez. Y recién entonces entendió... A qué se refería él con la frase «te vas a arrepentir».
Esta vez, Lavaré mi Nombre - undefined novels & stories
Lorena
Durante el turno de noche, me negué a la petición de mi hermana adoptiva de ayudarle a ponerle la intravenosa a su paciente. Vi con mis propios ojos cómo un niño de siete años moría por una reacción alérgica causada por el medicamento equivocado. En mi vida pasada, justo después de haber terminado de aplicar la infusión, los familiares furiosos irrumpieron en la estación de enfermeras y me golpearon hasta dejarme el rostro desfigurado. Pero yo había administrado simple glucosa, imposible que provocara una tragedia así. Con la conciencia nublada, escuché que alguien llamaba a la policía. Creí que por fin llegaba un salvavidas. Nunca imaginé que el oficial, mi propio hermano, me tumbaría contra el suelo. El médico forense, mi amigo de la infancia, sacó el informe de la autopsia y me señaló como culpable. No tuve cómo defenderme; al final, los padres del niño, enloquecidos por el dolor, me golpearon hasta matarme. Incluso en el momento de mi muerte, no pude entender por qué mi hermano, que siempre me había cuidado, y aquel amigo de la infancia al que yo quería tanto, se volvieron contra mí. Cuando volví a abrir los ojos, estaba otra vez en esa misma noche.
Renacimos los dos... y él terminó en la cárcel - undefined novels & stories
Ana S. Flores
El día de la sentencia, mi prometido Diego González me tomó de la mano, sollozando, y me pidió que dejara de defender mi inocencia y firmara un acuerdo de culpabilidad. —Clara, sé que tú no hiciste nada… pero Isabella está esperando un hijo mío. No puedo permitir que ella vaya a la cárcel. Hazlo por tu bien, por favor —suplicó, con lágrimas que le empañaban la mirada. Sin dudarlo ni un instante, firmé el acuerdo. En mi vida anterior me negué a cargar con la culpa de Isabella García y, por eso, no solo terminé tras las rejas: la furia de Diego envió gente a torturarme hasta dejarme estéril. Esta vez me propuse complacerlo. A la mañana siguiente, los noticieros reventaron con la primicia de que yo había robado secretos comerciales de la Corporación López. Para colmo, Isabella se presentó como testigo. —Sí, fue ella; la vi con mis propios ojos infiltrarse en la compañía —declaró ante las cámaras. Pero aquella tarde, cuando inició la audiencia, el demandante Santiago López, director general de la corporación, retiró la acusación. Bajo la mirada atónita de la prensa, sacó un anillo, se arrodilló y me preguntó: —Clara, ¿en esta vida aceptarías casarte conmigo?
El Don Me Embarazó y Eligió a la Otra - undefined novels & stories
Wowo
Antes de nuestra boda, mi prometido, Carlo Vitale, el Don más joven de la Costa Este, se casó en una ceremonia religiosa con mi hermanastra. Él sentenció: —Según las reglas de la Mafia, solo la mujer que complete el rito matrimonial conmigo y reciba la bendición de toda la familia es mi verdadera esposa. Así que, aunque tu hermana Elena esté esperando un hijo mío, no es más que una amante. Tras la bendición del sacerdote, intercambiaron los anillos. Yo estaba afuera de la iglesia, mirando a través de una cortina de lluvia cómo besaba a otra mujer. El rostro se me descompuso y adquirió una palidez de muerte. Amé a Carlo durante doce años, desde los dieciséis hasta los veintiocho. Sin embargo, él nunca quiso a nadie más que a mi hermanastra Sophia. A mí, nunca. Decidí dejarlo ir. Poco después, me marché a Europa. Lo único que le dejé a Carlo fue una notificación de ruptura de nuestro compromiso y un regalo de despedida. Por alguna razón, aquel hombre que siempre me había tratado con indiferencia parecía haber envejecido diez años de la noche a la mañana.
Prefirieron a mi hermana, y se arrepienten - undefined novels & stories
Madam Fenghuo
El día en que la familia dividió sus negocios, todo cambió. Todos se reunieron alrededor de mi hermana gemela para ayudarla a elegir. Mi hermano tenía los ojos puestos en las operaciones portuarias de Cagliari. —Por supuesto que deberíamos ir primero a Cagliari. También tengo un club allí, así que puedo ayudarte. Umberto le ofreció el control de su red médica. —Ven a trabajar conmigo en el sector de la salud. Te enseñaré cómo funciona y, en dos años, tendremos el dinero de la familia circulando por negocios legítimos. Ellos discutieron de un lado a otro hasta que mis padres se rieron de la escena. —Beth, con ellos ayudándote, podemos estar tranquilos. Encargarte de los asuntos de la familia te queda perfecto. Yo permanecí a un lado, observándolos con los puños apretados. Nadie parecía darse cuenta de que mi hermana y yo acabábamos de terminar nuestros estudios en el extranjero. Umberto se acercó y me revolvió el cabello. —Adele, todavía tienes mucho que aprender. Cuando Beth haya tomado su decisión, solo tienes que seguirnos. Mi hermano añadió despreocupadamente: —Solo busca un trabajo que te permita pagar tus cuentas. Déjanos los negocios de la familia a nosotros. No dije nada. Sentía que el corazón me latía con fuerza. Siempre había sido así. Incluso cuando éramos pequeñas y repartían dulces, mi hermana siempre recibía el más grande y llamativo. Mi hermano le quitaba el envoltorio y Umberto corría a llevárselo a la boca. Yo era la que terminaba tirando el envoltorio. Nunca me tocaba ni una migaja. A estas alturas, ya debería estar acostumbrada. Como a ninguno de ellos le importaba, ya no iba a seguirles el juego. Reservé un vuelo al lugar más lejano que pude encontrar. Desde ese día, fuimos unos desconocidos. Como si nunca nos hubiéramos conocido.
Tras una bofetada, rechacé a mi heredero Alfa - undefined novels & stories
September
Rowan Nightshade me abofeteó frente a sus amigos, sus guerreros y la loba a la que había estado protegiendo durante meses. El salón se quedó en un silencio sepulcral. Entonces alguien susurró: —Ella se lo merecía. Durante nueve años, había amado a Rowan como si él fuera mi destino. Soporté su frialdad, sus promesas rotas y cada vez que me dejó plantada y sola porque otra loba lo necesitaba más. Me repetía a mí misma que las cosas mejorarían. Rowan era mi compañero elegido. Tarde o temprano, él me elegiría a mí primero. Pero cuando su palma aterrizó sobre mi rostro, algo dentro de mí finalmente se rompió. Rowan pensó que yo lloraría, pediría disculpas y lo perdonaría como siempre lo hacía. En lugar de eso, salí del salón, eliminé cada forma de contactarlo y les comuniqué a ambas manadas que el acuerdo de compañeros elegidos había terminado antes del amanecer. Nadie creyó que yo realmente me marcharía. Hasta que Rowan vino a mi dormitorio esa noche, con los ojos rojos y la voz temblorosa habló: —¿Por qué, Serena? ¿Solo por una bofetada? Miré al lobo al que había amado desde la infancia. Entonces sonreí. —Sí —dije—. Por esa bofetada.
Él quería una niñera, yo regresé como la Luna del Rey Alfa - undefined novels & stories
Crispy Coco
En la ceremonia de apareamiento, mi compañero destinado, Matthew, iba a ser ascendido a Alfa de la manada Riverdale, rechazó públicamente nuestro vínculo de apareamiento. Eligiendo a Claire, quien ya estaba esperando un cachorro suyo. —Claire y su familia pueden ayudarme a asegurar mi título de Alfa —dijo, sin un ápice de vergüenza—. Y la necesito a ella para que me dé un heredero. ¿Y en cuanto a mí? —Solo espera un año. El título de Luna seguirá siendo tuyo. Todos pensaron que simplemente lo aceptaría. Después de todo, le había sido incondicionalmente devota durante siete años. Pero esa misma noche, me marché para buscar a mi compañero de segunda oportunidad. Tres años después, regresé a la manada Riverdale acompañando a mi compañero, el Rey Alfa, en su gira por los territorios. Él tenía algunos asuntos de última hora y envió a alguien más a recogerme. Pero en el aeropuerto, me encontré con Matthew. Me miró con lástima. —¿Ya terminaste con tu pequeño berrinche? El cachorro de Claire necesita una niñera. Puedes volver y ser su cuidadora.
Me dejas una vez, es para siempre - undefined novels & stories
Daisy
Siete años juntos con Carlos, siete años de rumores nunca confirmados.​​ Él me dejaba revisar su celular sin objeciones, reportaba cada viaje de negocios con detalles. Nunca encontré una sola prueba de infidelidad. Hasta el día de nuestra boda. Después de que el presentador narró cómo Carlos voló desde el extranjero mis rosas blancas favoritas, la pantalla gigante que debía mostrar nuestro video de siete años, de repente transmitió el llanto desgarrador de un bebé. ​​En el video, Carlos sostenía a un bebé recién nacido en una sala de hospital. Su secretaria, Serena, recostada en su hombro, usando un anillo de diamantes idéntico al mío.​​ Serena corrió hacia mí con lágrimas que era solo un malentendido, y Carlos, con tono frío: —Es una madre soltera, la ayudé por compasión como su jefe, ¿vas a hacer escándalo por esto? El silencio en el salón fue absoluto, todos esperaban mi explosión. Luego me quité tranquilamente el anillo de compromiso y se lo devolví: —Por supuesto que no. Les deseo felicidad.
El Alfa me Cambió por su Secretaria - undefined novels & stories
Circle Master
Mi cachorra siempre detestó el frío. Por eso me desconcertó tanto que, de un día para otro, empezara a insistir en que pasáramos unas vacaciones en los Territorios del Norte. Al principio lo tomé como un simple capricho y me negué. Nunca imaginé que llegaría al extremo de meterse en una bañera con hielo durante dos días seguidos, solo para demostrarme que no le asustaban las bajas temperaturas. Terminé cediendo y la llevé conmigo. Cassian, mi compañero, se quedó en casa con la excusa de gestionar los asuntos de la manada. El clima allí era severo. En unos pocos días, la cachorra empezó a mostrar síntomas de resfriado, tosiendo hasta quedarse casi sin aliento. No estaba dispuesta a arriesgar su salud, así que tomé la firme decisión de volver a casa de inmediato. Sin embargo, hizo un berrinche incontrolable. En ese momento, llegué a pensar que le fascinaba tanto la nieve que, simplemente, no soportaba la idea de marcharse. Eso creía, hasta que, por accidente, la descubrí hablando a escondidas con Cassian por videollamada. —¡Papi, fui muy lista! —exclamó a la pantalla con entusiasmo—. Todos los días aquí en el Norte le pongo el bloqueador de enlace en el agua a mami. ¡Así jamás se enterará de lo que tienen la tía Kayla y tú! Además, es insoportable. Ojalá la tía Kayla fuera mi mamá. El aire me faltó en los pulmones al escuchar semejante traición a través del altavoz. Apreté con fuerza el pequeño frasco que había encontrado al revisar la mochila de mi cachorra: el bloqueador de enlace. Una droga diseñada específicamente para adormecer nuestro vínculo a la distancia. Perfecto. Si tanto adoraban a Kayla, podían quedarse con ella. Yo misma les daría mi bendición. Pero entonces, después de hacerme a un lado y entregarles exactamente lo que querían... ¿por qué los tres terminaron arrastrándose de rodillas para suplicar mi perdón?
La Falsa Demencia de la Donna - undefined novels & stories
Echo
Durante tres años fui la Donna de los Valenti, una familia que no dejaba de ganar poder. Un día, Enzo se reunió en un club privado de puros. Como me preocupaban sus problemas de estómago, fui a llevarle sus antiácidos de siempre. Me quedé afuera del salón privado y escuché reír a sus hombres. —Don Enzo, ¿de verdad va a seguir escondiendo a Clara en la mansión de Lago Plateado toda la vida? —Esa heredera Moretti, la loca de la casa principal, sigue paseándose como si fuera la Donna de la familia Valenti. Enzo se masajeó el puente de la nariz. —Si no se hubiera llevado un balazo en la cabeza por salvarme ni perdido la razón, y de no haber necesitado yo con tanta urgencia el dinero de su familia, jamás me habría involucrado con una mujer ajena a esta vida. Suspiró con desprecio antes de sentenciar con frialdad: —Pero Clara es mi esposa legal. El fideicomiso familiar y el acta de matrimonio del registro civil están a su nombre. Stella no es más que un juguete que tengo guardado en la casa principal. En cuanto Clara dé a luz a un heredero, la traeré a casa para siempre. Apreté la caja de antiácidos hasta que mis nudillos palidecieron; el cartón se arrugó en mi mano. En la iglesia, él había intercambiado conmigo juramentos de sangre y anillos, pero fue Clara quien firmó los papeles en el registro civil. Me tomó por estúpida con tal de proteger la reputación de esa mujer. Apretando la caja contra mi pecho, di media vuelta y volví a perderme entre las sombras. Él no tenía ni idea de que yo había recuperado la cordura hacía tres días. Jamás se imaginaría que ya le había enviado un mensaje cifrado a mi hermano, quien dirigía un imperio empresarial desde nuestro hogar en Solaria, al otro lado del océano. Estaba harta de cargar con ese maldito título de los Valenti.
Una Bala por su Verdadero Amor - undefined novels & stories
Peachy
Yo solo era una estudiante que no podía pagar la colegiatura. Durante cinco años, también fui la amante secreta del jefe de la mafia Dante Costello. Públicamente, era su restauradora de arte personal. En privado, pasaba las noches haciéndome suya, abrazándome fuerte y besándome hasta dejarme sin aliento. Entonces su familia arregló su compromiso. Con Isabella Rossi. Una princesa de una familia rival. En su fiesta de compromiso, Isabella me clavó un fragmento de cristal roto en el dorso de la mano. Me obligó a disculparme. Con ella. Por haber hecho una escena. Conteniendo las lágrimas, incliné la cabeza ante Isabella. Cuando ella perdió una apuesta y tuvo que jugar a la ruleta rusa; una bala, seis recámaras, él me obligó a tomar su lugar. Me temblaba la mano mientras me apuntaba con la pistola a la cabeza. —Una vez me salvaste la vida —le dije—. Ahora te la devuelvo. En el momento en que desaparecí de su mundo, el despiadado jefe de la mafia que lo tenía todo bajo control... perdió la cabeza.
La boda que me arrebató - undefined novels & stories
Michelle
Cuando sonaron las campanas de la boda, mi prometido, Adrian Moretti, había desaparecido. Era el Don de la familia Moretti y el hombre al que había amado durante siete años. Según la tradición de los Moretti, ese día debía ser reconocida como la esposa del Don. En cambio, estaba sola frente al altar. Al mismo tiempo, mi madre envió un video al chat familiar. En él, Adrian se arrodilló en el salón de banquetes contiguo y deslizó mi anillo en el dedo de mi hermana gemela, Livia Vale. Los familiares estallaron en aplausos. Mi padre sonreía a su lado. Livia lloraba apoyada en el hombro de Adrian, mientras él la consolaba como si siempre hubiera sido la novia. Me quité el velo, dispuesta a exigir una explicación, cuando mi madre me mencionó en el chat. "Elena, Livia es tu hermana. Siempre ha sido delicada y siempre ha cedido ante ti. Déjale esto solo por esta vez." La llamé con las manos temblorosas. —¿Por qué todos me ocultaron esto? —Porque tú y Livia han peleado desde que eran niñas. Si te lo hubiéramos dicho antes, habrías armado un escándalo. ¿Y si volvía a cortarse? —Tú estás sana. Más adelante podrás casarte. —Somos una familia. No armes un escándalo por un hombre. Sostuve el teléfono sin poder pronunciar una sola palabra. Así que no solo podían regalarle mi boda. También podían sacrificarme a mí por ella. En ese momento, rompí todo vínculo con ellos.
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