Mga Nobela
Maikling Kwento

Mga Genre

Lahat
Romance
Drama Realista
Hombres Lobo
Mafia
MM Romance
Vampiro
Mitología
Fantasía
Vida Escolar/Campus
Imaginación
Reencarnación
caprichoso
Misterio/Suspenso
Leyenda Popular
POV masculino

Mga Tauhan

34
Lahat
Mujer Poderosa
Independiente
Amante
Psicópata
Mafia
Alfa
Hipócrita
Amigos de la Infancia
Rompehogares
Primer Amor
Sin Sentimientos
La más Popular
Amor Incondicional
Compañero
Luna
Mejor Amiga
Escoria
Doctor/a
Vampiro
Calculador/a
Protagonista Animal
Vecindario
Secretario/a
Identidades Múltiples
Profesor
Íncubo
Hombre Bestia
Elfo
Yerno
Forense
Estudiante Pobre
Piloto
Celebridad
Influencer
Ipakita pa

Kwento at Setting

31
Lahat
Arrepentirse
Liarse con alguien
Seducción
18+
Encuentro Amoroso
Infidelidad
Cuenta Regresiva
Venganza
Matrimonio
Karma
Drama Familiar
Despertar
Desarrollo Femenino
Ambiente Laboral
Amor Prohibido
Reconciliación
Redención
Sistema
Acoso
Crimen
Telepatía
Transmisión en Vivo
Matrimonio por Contrato
Viaje en el Tiempo
Amor Forzado
Solidaridad
Aventura
Apocalipsis
Maldición
Mundo del Entretenimiento
Ventaja Especial
Ipakita pa

Tema

12
Melodramático×
Lahat
Giro Inesperado
Melodramático
Renacido
Lazo Familiar
historia de la muerte
Dulce Romance
Obsesivo
Inspirador
Sanador
Crush
Múltiples Perspectivas
Apasionante
Ipakita pa

Mga Maiikling Kuwento at Nobela Melodramático

Tuklasin ang koleksyon ng mga kaakit-akit na maiikling kuwentong Melodramático na sumasalamin sa matinding damdamin at pagnanasa. Perpekto para sa mga mambabasang naghahanap ng mga kuwentong kayang basahin sa loob ng isang oras, na magbibigay-inspirasyon at magpapasiklab sa kanilang imahinasyon tungkol sa Melodramático.
Negando la Culpa de Mi Hijo - undefined nobela & mga-kwento
Peachy
Fui a una sola fiesta en mi nuevo vecindario de ricos. Solo una. Y después de eso, mi vecina Brenda me demandó. En el tribunal, sostenía entre sus brazos a su hija golpeada y llena de moretones, Tiffany. Acusó a mi hijo de violación. A mitad de la audiencia, Tiffany se bajó el cuello de la blusa. Marcas rojas le rodeaban el cuello. —Intentó arrancarme los pantalones —sollozó—. Quiso forzarme. Yo me defendí. Entonces me golpeó. ¡Me arruinó la cara! Afuera del juzgado, manifestantes levantaban carteles, llamando a mi hijo basura humana, un niño rico malcriado. En internet, un “memorial” editado con Photoshop sobre mí se volvió viral. El texto decía: "Una madre incompetente debería morir junto a su hijo." Las acciones de mi empresa se desplomaron. Pero yo solo me quedé sentada. Con el rostro inexpresivo. Y pedí que trajeran a mi hijo, Cooper. Las puertas de la sala se abrieron. Cooper entró. Y todos se quedaron congelados.
Huí de mi boda y encendí la aurora - undefined nobela & mga-kwento
Pomelo
Tras la quiebra de mi familia, mi prometido, Javier Martínez, rompió el compromiso sin titubear y eligió a Lucía Giménez. Fue Pablo Romero quien saldó mis deudas, se hizo cargo del funeral de mi padre y me sacó del incendio en el que se había convertido mi vida. Durante los siguientes tres años, se quedó a mi lado. Justo cuando creí haber encontrado la redención, en la víspera de nuestra boda lo escuché conversar con su mejor amigo: —¿De verdad piensas casarte con Daniela? ¿No te da miedo que algún día se entere de que la muerte de su padre y la ruina de su familia fueron cosa tuya? —Lucía ya se casó con Javier. Me caso con Daniela y ya. Y si algún día lo descubre, ¿ qué? Yo pagué sus deudas, yo enterré a su padre. Con eso ya cumplí con ella. Ahí entendí que Pablo también me había mentido. De principio a fin, la única que se lo había creído todo había sido yo.
Si volviera al pasado, tampoco te elegiría - undefined nobela & mga-kwento
Lisa
Fui sola al concierto de mi cantante favorito. En la parte de las dedicatorias, el corazón me latía con fuerza. Recé en silencio para que la suerte me escogiera a mí. Pero al siguiente segundo, en la pantalla gigante apareció mi esposo, que supuestamente estaba de viaje por trabajo, y a su lado estaba su primer amor, Patricia Castellón. —Quiero pedir una canción: "Volver al pasado", volver tres años atrás, cuando Nicolás jamás habría terminado con Patricia. El público estalló en aplausos y vítores, celebrando aquella historia de amor. Solo yo, entre la multitud, me quedé con el rostro empapado en lágrimas. En la siguiente ronda de dedicatorias, de pronto vi en la pantalla mi propia cara hinchada de tanto llorar. —Yo también quiero pedir "Volver al pasado", volver al momento en que nunca habría aceptado la propuesta de matrimonio de Nicolás Varas.
Huí antes de que él me convirtiera - undefined nobela & mga-kwento
Clara
—¿Estás segura de que quieres esto? —la bruja deslizó el vial por la mesa—. Una vez que lance el hechizo de desvinculación, tu conexión de compañeros destinados se disolverá a lo largo de diez días. En el décimo día, será permanente. No hay vuelta atrás. No lo dudé. —¿Tu nombre? —ella tomó su pluma. —Mara Voss. Su mano se congeló. Todos en la comunidad vampírica de Nueva York conocían ese nombre. Conrad Levin, el Príncipe del Dominio de Nueva York, un monstruo de ochocientos años que nunca había mostrado ni un rastro de afecto por nada, había anunciado hace tres años a todo el mundo sobrenatural que había encontrado a su compañera destinada. Una chica humana que portaba el tipo de sangre más raro que existía. Sangre dorada. Su nombre era Mara Voss. Extendí mi muñeca. La bruja comenzó su trabajo. Abrí mi teléfono y reservé un billete de solo ida a Praga. Con salida en exactamente diez días. Esta vez, Conrad nunca me encontraría.
Dejé de ir tras su vuelo. - undefined nobela & mga-kwento
Feath
Brandon Smith llevaba ocho años volando. Estuve con él desde que empezó como copiloto hasta que logró ascender a capitán. En el año más ocupado de su carrera, renuncié a mi trabajo y empecé a cocinar según sus horarios de vuelo. Solo una vez le hice una pregunta: —¿Podrías mostrarme algún día cómo se ve todo desde miles de metros de altura? Solo una vez, por favor. Brandon siguió comiendo. —El avión es un lugar de trabajo, no un parque de diversiones para ti. —Está bien —respondí. Desde entonces, nunca volví a mencionarle el tema. Hasta que una noche, mientras sufría de insomnio, encontré por accidente un álbum de fotos oculto y protegido en el teléfono de Brandon. El álbum contenía más de cuarenta fotos, todas tomadas desde su perspectiva como piloto. Había mares de nubes, atardeceres, arcoíris dobles después de una tormenta y hasta la Vía Láctea en el cielo nocturno mientras el avión volaba a miles de metros de altura. Todas las fotos se las envió a la misma persona, guardada bajo un emoji de oso. La más reciente era una foto del hermoso cielo al atardecer, tomada tres días antes. La mitad del sol asomaba entre las nubes. El mensaje que acompañaba la foto decía: "El cielo hoy está tan hermoso como siempre. La próxima vez que vengas, puedes sentarte en el asiento del observador. Desde ahí tendrás el mejor ángulo para ver el cielo". La persona del emoji de oso respondió con un emoji de abrazo y una frase corta: —Espera a que esté de descanso. Volví a dejar el teléfono de Brandon en su sitio, sin cambiar la contraseña ni borrar el álbum. Cuando salió el sol, me preparé un café como de costumbre y me lo tomé en silencio. Después, encendí la computadora y reservé un vuelo a Dalco. Después de ocho años, ya no tenía que perseguir las rutas de vuelo de Brandon ni esperar a que llegara la sus horarios de comida. Tampoco tenía que quedarme en una casa vacía mientras intentaba adivinar hacia qué destino volaba en ese momento. Ya que el cielo de Brandon se negó a aceptar mi presencia, echaría raíces en otro lugar y contemplaría ese atardecer por mi cuenta.
La justicia que nunca tuve - undefined nobela & mga-kwento
Tevaaencantar
En mi familia, la igualdad era prácticamente una ley. Todo empezó con mis hermanos mayores, Xander y Kendra Hale. Eran gemelos y ninguno soportaba que el otro recibiera ni un poco más. Bastaba el más mínimo indicio de favoritismo para que estallara una pelea. Por eso, todo tenía que ser igual. Si Xander recibía algo, Kendra también debía recibirlo. Si a Kendra le daban algo, Xander esperaba exactamente lo mismo. Mis padres seguían esa regla con tanta rigurosidad que casi todo en nuestra casa se compraba por duplicado: uno para él y otro para ella. Desde muy pequeña aprendí que yo nunca formaba parte de ese reparto. Una vez, cuando aún era una niña, miré a mi madre y le pregunté: —¿Y yo? Antes de que pudiera continuar, me interrumpió: —Tus hermanos ya me dan suficientes problemas. ¿Podrías no complicarlo más? Fue la última vez que pregunté. Con el tiempo me acostumbré a ser la que siempre quedaba afuera.
Retroceder en el Tiempo para Salvarte - undefined nobela & mga-kwento
Luna Vidal
Después de que muriera su primer amor, Sophia Hayes me odió durante diez años. Yo intenté recuperar su favor todos los días, pero ella solo me respondía con burlas frías. —Si de verdad quieres hacerme feliz, ¿por qué no te mueres de una vez? Sus palabras eran como dagas clavándose en mi corazón. Por eso, cuando murió en un charco de sangre al intentar salvarme de un camión que venía de frente, el impacto fue todavía mayor. Con la mirada fija en mí por última vez, susurró: —Si tan solo nunca te hubiera conocido... Su madre estaba destrozada por el dolor en el funeral. —Debí haber dejado que Sophia estuviera con Ethan Brooks. ¡Nunca debí obligarla a casarse contigo! Su padre también me miró con odio en los ojos. —Sophia te salvó la vida tres veces. Era una persona tan maravillosa... ¿Por qué no fuiste tú el que murió en su lugar? Todos lamentaban que Sophia se hubiera casado conmigo. Yo también. Me echaron del funeral, completamente destrozado. Tres años después, viajé de regreso al pasado después de que se inventara una máquina del tiempo. Esta vez, elegí cortar por completo todos mis lazos con Sophia y darles a todos la versión de la historia que de verdad deseaban.
¡Mis padres pobres en realidad eran millonarios! - undefined nobela & mga-kwento
Carmen M
En la noche de Navidad, mis padres seguían trabajando afuera, dejándome sola otra vez en casa. Pensando en que así había sido durante veinte años, ya no quería pasar sola y fría otra Navidad, así que tomé una torta navideña y fui a buscarlos. Para mi sorpresa, aquellos mismos padres que siempre decían que trabajaban sin descanso, bajaron de un carro de lujo, abrazando a un chico de mi edad, riéndose y charlando como si nada, camino a un restaurante carísimo. —Papá, mamá, ¿están seguros de que no pasa nada dejando a Estelita solita en casa? Mi mamá respondió sin darle importancia: —No importa, ya está acostumbrada. Mi papá, como si nada, dijo: —Ella no puede compararse contigo, tú eres nuestro tesoro. Me di la vuelta y me fui. Me estaban mintiendo diciendo que estaban pobres, esta vez no quiero su compañía ni un poco.
Como Patas Para Chocolate - undefined nobela & mga-kwento
Mangonel
—Señor, ¿todavía tiene pepinos en su casa? Présteme uno... Un huracán se acercaba y la mejor amiga de mi hija se quedó atrapada en mi casa. Por la noche, vino a buscarme con las mejillas encendidas para pedirme un pepino, y me dijo: —Es que tengo un poco de hambre. Quiero comer un pepino para entretenerme. Al ver las dos puntitas que se le marcaban bajo el camisón, se me encendió la sangre y le dije: —Este señor tiene algo más sabroso que un pepino.
Mi amante secreta lo eligió a él - undefined nobela & mga-kwento
Barco
Durante la cena de la empresa, solo quedan dos lugares libres. Uno está en un rincón y el otro, justo al lado de Lana Sheffield, mi novia secreta desde hace tres años. Apenas doy un paso hacia adelante cuando ella llama a mi compañero: —Jasper, ven, siéntate aquí. Los demás estallan en exclamaciones y el chat grupal se llena de mensajes al instante. «¡Él es guapísimo y ella, hermosa! ¡Qué bien se ven sentados juntos!». «¿Vieron eso? Lana Sheffield nunca invita personalmente a nadie a sentarse a su lado. Algo hay ahí...» «¡Lo juro! Entre Jasper y Lana hay algo distinto; se nota en cómo lo trata. No me importa lo que digan, pero esto parece serio». Durante toda la cena, Lana evita mirarme para no levantar sospechas. Incluso cuando un mesero me quema al servirme un plato, ella ni siquiera se da cuenta. Está demasiado ocupada protegiendo a Jasper cada vez que alguien lo presiona para que beba y llenándole el plato sin parar. En ese momento, un pensamiento se abre paso en mi mente: ya no quiero seguir con una relación que debo mantener oculta para siempre.
Los guantes que acabaron con nosotros - undefined nobela & mga-kwento
Stars
En mi cumpleaños, mi prometido usó sus puntos del supermercado para comprarme un par de guantes para lavar los platos. Sin embargo, en una subasta, le compró una joya de cinco millones de dólares a su primer amor. Estaba enojada al confrontarlo, pero él me llamó una cazafortunas. —Te he estado dando dinero para gastar. ¿No es más que justo que me cuides? Se suponía que esta era mi última prueba para ti. Si aprobabas, nos casaríamos. Me has decepcionado muchísimo. Rompí con él. Él se dio la vuelta y le propuso matrimonio a su primer amor. Cinco años después, nos encontramos en una isla privada de vacaciones. Alex Thompson me vio con el uniforme de trabajadora recogiendo basura en la playa. Se burló de mí en el acto. —Le hiciste el asco a los guantes que te compré, y aquí estás, rebuscando en la basura. Ahora, incluso si me suplicaras, no te miraría dos veces. Lo ignoré. El proyecto de estudios sociales de mi hijo consistía en limpiar el patio trasero con uno de sus padres. Su padre había ampliado el patio hasta la playa. Limpiarlo era agotador.
Esta vez, Lavaré mi Nombre - undefined nobela & mga-kwento
Lorena
Durante el turno de noche, me negué a la petición de mi hermana adoptiva de ayudarle a ponerle la intravenosa a su paciente. Vi con mis propios ojos cómo un niño de siete años moría por una reacción alérgica causada por el medicamento equivocado. En mi vida pasada, justo después de haber terminado de aplicar la infusión, los familiares furiosos irrumpieron en la estación de enfermeras y me golpearon hasta dejarme el rostro desfigurado. Pero yo había administrado simple glucosa, imposible que provocara una tragedia así. Con la conciencia nublada, escuché que alguien llamaba a la policía. Creí que por fin llegaba un salvavidas. Nunca imaginé que el oficial, mi propio hermano, me tumbaría contra el suelo. El médico forense, mi amigo de la infancia, sacó el informe de la autopsia y me señaló como culpable. No tuve cómo defenderme; al final, los padres del niño, enloquecidos por el dolor, me golpearon hasta matarme. Incluso en el momento de mi muerte, no pude entender por qué mi hermano, que siempre me había cuidado, y aquel amigo de la infancia al que yo quería tanto, se volvieron contra mí. Cuando volví a abrir los ojos, estaba otra vez en esa misma noche.
Tras renacer, acepté al hermano peligroso del magnate - undefined nobela & mga-kwento
María
El día de mi vigésimo cumpleaños, el amigo multimillonario de mi abuelo colocó varias fotos frente a mí y me pidió que eligiera un esposo. Sin vacilar, seleccioné a Adrián Mendoza, el sexto hijo de la familia Mendoza. Todos los presentes quedaron atónitos. Después de todo, todo el mundo sabía que yo, la heredera de la familia Delgado, había estado obsesionada durante años con Luciano Mendoza, el tercer hijo de los Mendoza. En mi vida anterior, logré casarme con Luciano, quien gracias a esto heredó la mayor parte de los bienes de su abuelo. Pero después del matrimonio, me fue infiel con mi hermana menor, Sofía Delgado. Mis padres, furiosos, enviaron a Sofía a estudiar al extranjero. Desde entonces, Luciano me odió profundamente. Permitió que numerosas amantes que se parecían vagamente a Sofía me humillaran constantemente. El acoso constante me llevó a sufrir una severa depresión. Al final, Luciano reemplazó mis medicamentos con veneno lento, y morí embarazada, llena de amargura. Al renacer, decidí dejarlos ser. Pero cuando se anunció mi compromiso con Adrián Mendoza, Luciano perdió por completo la cordura.
Consolación desechada: casándome con otro - undefined nobela & mga-kwento
Bianca Soledad
Desde pequeña siempre fui de buen comer y me cuidaron mucho, así que crecí más rápido que las demás chicas de mi edad. A los dieciocho, mi hermano Santiago, muy sobreprotector, temió que algún hombre se aprovechara de mí y le pidió a su mejor amigo que me cuidara. Pero en nuestro primer encuentro, Vicente no pudo apartar la mirada de mí, y al final me hizo suya una y otra vez. Desde entonces, de día era mi jefe y de noche, yo era su asistente personal. Cuatro años enteros de relación secreta, convirtiéndome en la versión que él deseaba. Después, su ex prometida regresó al país y él se levantó de mi cama para correr al aeropuerto a recibirla. A pesar de la vergüenza, lo seguí. Apenas una hora antes, esa misma mano, con las marcas de mis dientes, me tapaba la boca. Ahora, frente a mí, acariciaba con ternura el cabello de otra mujer: —Isabella, hace cuatro años fuiste tú la que se me metió en la cama cuando estaba borracho. ¿Y ahora vienes a armarme este escándalo? No tiene ningún sentido.
De Novia a Extraña, La Suerte que Gana - undefined nobela & mga-kwento
Iris Empieza
Al despertar de una pesadilla fatal, Liliana se da cuenta de que la vida le ha dado una segunda oportunidad. Ha regresado exactamente al mes anterior a su boda, en el momento en que su padre, Joaquim, la presionaba para cederle su prometido, Pedro, a Renata. En la vida pasada, sufrió en silencio. En esta vida, despertó a la verdad. Ante la hipocresía de su padre, Liliana no derramó una sola lágrima. En cambio, una sonrisa gélida curvó sus labios y propuso un acuerdo impactante. —Acepto —declaró Liliana, con la voz ronca y fría, cortando su discurso de raíz—. Quiero mil millones. Además, quiero la ruptura oficial y definitiva de nuestra relación de padre e hija. Si el afecto familiar es una mercancía barata, ella prefiere cambiarlo por oro. Vendiendo un matrimonio arreglado y renegando de una familia tóxica, Liliana inicia su jornada de venganza y libertad, ya no como la hija obediente, sino como una reina multimillonaria e indomable.
Esta vez mi historia se escribe sin ti - undefined nobela & mga-kwento
Zafira
Después de renacer, tomé la firme decisión de dejar de obsesionarme con mi amigo de la infancia, Federico Torres. En su fiesta de cumpleaños colgó un cartel que decía: «Prohibido perros y Clementina». Sin titubear, me largué a Hawái y puse océanos de por medio. Cuando comentó que el simple olor de mi perfume le revolvía el estómago, obedecí y me mudé sin chistar. Al graduarnos anunció que no pensaba respirar el mismo aire que yo en ninguna ciudad; hice mis maletas —rápido— y desaparecí para siempre. Por último, aseguró que mi mera existencia podía malinterpretarse ante su amor imposible. Asentí y, muy pronto, presenté en redes a otro chico como mi novio. Una y otra vez elegí lo contrario a lo que hice en mi vida pasada. Porque, en aquella otra vida, cuando por fin me casé con él, su amor ideal se arrojó desde un acantilado. Él me llamó asesina, me torturó, me quebró… y acabé devorada por los peces. Esta vez, lo único que quiero es vivir de verdad. Así que tomé de la mano a mi nuevo novio. Pero Federico se plantó en medio de la calle, con los ojos encendidos de rabia. —Clementina, ven conmigo ahora y olvidaré esta broma.
Renací y Dejé de Amarte - undefined nobela & mga-kwento
Josefina Márquez
Al enterarse de que Bruno Muñoz, su primer amor, había muerto, mi esposa de mi vida anterior, con quien estaba de luna de miel a bordo de un crucero, se lanzó por la borda y se quitó la vida. Fue entonces cuando entendí que ella nunca había logrado olvidar a Bruno. Cuando volví a nuestros años de juventud, ella me soltó la mano sin dudarlo y caminó directo hacia Bruno. Los vi alejarse y luego me di la vuelta. Desde ese momento, nuestras vidas serían como dos líneas paralelas que jamás volverían a cruzarse. Diez años después, nos reencontramos en una recepción en San Camilo. Ella ya se había convertido en una figura emergente de la alta sociedad y apareció del brazo de Bruno, mostrándose muy cariñosa con él. Al verme entrar a la recepción buscando a alguien, no pudo evitar soltarme: —¿Por qué sigues tan aferrado a mí? Aunque lleves diez años esperándome, jamás voy a enamorarme de ti. No le hice caso. Solo fui a un rincón y saqué de ahí a mi hijo, que estaba comiéndose a escondidas un pedazo de pastel. De pronto, a Ximena se le llenaron los ojos de lágrimas y me tomó la mano con fuerza. —Lo haces para provocarme, ¿verdad? ¿No dijiste que en esta vida solo me amarías a mí?
Mi prometido me mató a mí y a nuestro hijo por su primer amor - undefined nobela & mga-kwento
Zafira
Al renacer en esta segunda vida, tomé una decisión: mantendría la máxima distancia posible de Santiago Fernández. Cuando lo vi llegar como director a mi empresa, renuncié esa misma tarde. Cuando compró un apartamento en mi edificio, me mudé al otro extremo de la ciudad. Y cuando anunció que dirigiría el imperio familiar desde aquí, solicité mi traslado internacional. En mi vida anterior, lo había obligado a casarse conmigo usando mi embarazo como chantaje. Pero justo el día de la boda, su primer amor regresó. Al vernos juntos en el altar, corrió hacia la terraza y saltó al vacío. Santiago fingió que nada había pasado y se casó conmigo, sonriendo. El día de nuestro aniversario de bodas, nos llevó a mi hija y a mí a hacer puénting. Pero él cortó las cuerdas, y mi hija y yo caímos, muriendo destrozadas. Después de nuestra muerte, se inclinó sobre nuestros cuerpos y rio con crueldad: —¡Si no fuera por ti, Valentina no se habría suicidado! ¡Ahora ve y págale por tu culpa! Cuando volví a abrir los ojos, había regresado a esa noche en que usé mi embarazo para obligarlo a casarse.
El adiós de la loba olvidada - undefined nobela & mga-kwento
Cristal K
Tras rechazarlo, mi compañero destinado abandonó la manada con el corazón destrozado. Siete años después, regresó acompañado de su futura compañera, pero para entonces, el sanador de la manada ya me había dado un diagnóstico definitivo: «Deterioro extremo del espíritu licántropo». Era irreversible. Mi loba desaparecería en cuestión de meses; mi vida estaba a punto de terminar. Mi compañero destinado, el Alfa Roric, convertido ahora en el más poderoso de las tierras del norte, sonrió con burla al verme. Me encontraba pálida y delgada, apoyándome en mi hermana para no caer. —Ayla, han pasado siete años, ¿y eres tan débil que ni siquiera puedes pararte derecha? Cuando me rechazaste, ¿no dijiste que ese Beta era una mejor opción? ¿Dónde está ahora? Su voz estaba llena de odio. Me limité a bajarme de las mangas del abrigo para ocultar el temblor de mis dedos, una señal inequívoca de que mi poder se desvanecía. —Es solo un resfriado —respondí. Roric me miró de pies a cabeza con frialdad. —En ese caso, deberías venir a mi Ceremonia de Emparejamiento con Cressida. Te guardaré el mejor lugar. Solo sonreí. —No puedo; muy pronto me iré a un lugar muy lejano, lo siento. Enseguida, tomé a mi hermana de la mano, me di la vuelta y desaparecí entre las sombras.
Cenizas de lo que fuimos - undefined nobela & mga-kwento
Nuali Ciza
Estuve siete años con Bruno. Pero cuando lo acusaron y terminó en la cárcel, no dudé en dar media vuelta y desaparecer de su vida. Me refugié en los brazos de su mejor amigo, buscando un poco de paz. Cuando Bruno salió, volvió con más poder, más rabia… y me obligó a casarme con él. No le importó cómo: usó todo lo que tenía para hacerme suya otra vez. Para todos, éramos la pareja perfecta, el amor que lo aguantó todo. Pero nadie sabía que, cada noche, él llevaba a otra mujer a nuestra cama... incluso a mi propia hermana. Decía que ese era el precio por haberlo traicionado. Lo que Bruno nunca imaginó es que, mientras todos lo creían culpable, yo me metí en una red criminal para limpiar su nombre. Y que, para conseguir esa prueba, perdí un riñón y medio hígado. Lástima que... ya no me queda mucho tiempo.
PREV
12345
Galugarin at basahin ang magagandang nobela
Libreng basahin ang magagandang nobela sa GoodNovel app. I-download ang mga librong gusto mo at basahin kahit saan at anumang oras.
Libreng basahin ang mga aklat sa app
I-scan ang code para mabasa sa App
DMCA.com Protection Status