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Vampiro
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Celebridad
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Plot & Setting

31
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Arrepentirse
Seducción
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18+
Encuentro Amoroso
Infidelidad
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Venganza
Matrimonio
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Telepatía
Transmisión en Vivo
Matrimonio por Contrato
Viaje en el Tiempo
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12
Melodramático×
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Melodramático
Renacido
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Dulce Romance
Obsesivo
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Múltiples Perspectivas
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Melodramático Short Stories & Novels

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Embarazada y abandonada: me ruega que regrese - undefined novels & stories
Cienshine
Como la compañera destinada de Loki Whalen, Alfa de la manada Darkshadow, una vez creí que sería su única Luna de por vida. Hoy, esa mentira se hace añicos. En el registro de la manada, mi nombre ha sido tachado como compañero de Loki. En su lugar está Maya Hemmings, su verdadero amor, quien, según él, había abandonado la manada hacía años. La verdad es cruel. En ese instante, el dolor insoportable del rechazo de mi vínculo me desgarra el alma. Es entonces cuando finalmente comprendo que mi debilidad del año pasado no se debe a la angustia de no haber podido concebir, sino a las consecuencias de la ruptura de nuestro vínculo de compañeros. Lo que él no sabe es que ayer el sanador me dijo que estoy embarazada de los cachorros gemelos con los que siempre ha soñado. Como su amor es una mentira, no tengo motivos para quedarme. Ahora me iré y me llevaré conmigo a sus verdaderos herederos.
Mi Esposo Se Rompió Las Piernas Por Su Amante - undefined novels & stories
Zafira
Mi esposo, Alejandro Ruiz, cayó del tercer piso, no solo se rompió las dos piernas, sino que también se lastimó en su parte íntima. Y yo, lejos de preocuparme, lo llevé al hospital más alejado. Todo se remontaba a mi vida anterior: Alejandro se había lastimado a propósito con tal de que su amiga de la infancia, Sofía López, quien realizaba sus prácticas en el hospital, pudiera acumular suficiente experiencia práctica y consolidar su puesto. Para lograrlo, eligió lanzarse desde el tercer piso. Luego, deliberadamente evitó el hospital más cercano y me obligó a conducir tres mil kilómetros para que Sofía lo atendiera. Al considerar que ella solo era una estudiante que había entrado al hospital por contactos y no tenía las credenciales para operar, rechacé su propuesta. Pero él me abofeteó con fuerza y dijo: —¡Solo quiero usar mis heridas para ayudarla! ¿Acaso no tienes ni un poco de empatía? Ante su terquedad, temí que el retraso arruinara sus piernas para siempre. Llamé a su madre para convencerlo. Sin embargo, Sofía, al no obtener el puesto, avergonzada y llena de rabia, se suicidó saltando en el hospital. Alejandro, gracias a la atención oportuna, salvó sus piernas. Pero el día del alta, cuando fui a recogerlo con alegría, él me atropelló con el auto, matándome en el acto. Antes de morir, le cuestioné con rabia, pero él me miró con desdén: —Si no hubieras impedido que ayudara a Sofía, ¡ella no habría muerto! Al abrir los ojos de nuevo, me encontré de vuelta en el día en que mi esposo se rompió las piernas.
La Desconocida que Me Encendió en el Show - undefined novels & stories
Mangonel
—Ay papi, ya no sigas, me voy a venir… En el auditorio, la multitud era un caos absoluto. Aproveché el tumulto para empujar a propósito a la chica que tenía delante de mí. Traía una faldita de colegiala bastante sexy. Sin pensarlo dos veces, se la levanté para repegarme contra sus nalgotas. Lo que me mataba era que su ropa interior era delgadísima. Sentir ese trasero tan rico y jugoso hizo que perdiera la razón. Y lo más increíble de todo fue que ella parecía estar disfrutando el repegón.
Le di mi prometido en mi propia boda - undefined novels & stories
Piña Ice
En la boda, el sobrino de cuatro años del novio de repente subió a la tarima, tomó de la mano al novio y gritó a todo pulmón: —Papá, ¿por qué te quieres casar con otra mujer? ¿Ya no nos quieres a mamá y a mí? La madre del niño, que estaba abajo de la tarima, corrió a detenerlo. Con una sonrisa forzada, como si se disculpara pero buscando provocar, dijo: —Lo siento, Dany perdió a su padre cuando era pequeño y siempre ha visto a su tío como su papá. No fue su intención causar problemas. Incluso mi esposo, con total calma, tomó al niño en brazos y me explicó: —Antes de morir, mi hermano me pidió que cuidara de su esposa y de su hijo. Para que Dany tuviera una infancia feliz, le permití que me llamara "papá". No lo malinterpretes. Al ver a las tres personas frente a mí tan felices y tranquilas, solté una risa fría y me quité el velo. —Pobrecito niño… ¿cómo podría yo arrebatarle a su padre? Ya que es así, ¿por qué no le dejo el lugar de novia a tu cuñada? Así ustedes pueden formar una familia completa de tres.
Donde el amor me dejó vacía - undefined novels & stories
Dalia
El día en que Rosa, el amor de mi esposo, enferma terminal, dio a luz a su hijo, mis suegros contrataron a diez guardaespaldas para vigilar la sala de partos y asegurarse de que yo no apareciera a hacer un escándalo. Pero la verdad es que nunca fui. Mi suegra, Melina, le tomó la mano a Rosa conmovida: —Rosa, mientras estemos nosotros aquí, ¡Fiona jamás podrá hacerte daño a ti ni a tu bebé! Mi esposo, Benito Cruz, con ternura en la mirada, la acompañaba durante el parto, secándole el sudor de la frente. —Tranquila, mi padre está con su gente en la entrada del hospital. Si Fiona se atreve a venir, la sacamos en el acto. Al ver que pasaban las horas y yo no aparecía, por fin se tranquilizó. Para él no tenía sentido pensar que yo fuera capaz de armar una escena. Solo quería cumplirle a Rosa su último deseo: ser madre antes de morir. ¿Por qué yo me empeñaría en arruinarlo? Cuando escuchó el llanto del recién nacido en brazos de la enfermera, no pudo evitar sonreír con alivio. Pensó que, si al día siguiente yo iba a disculparme con Rosa, se olvidaría de todas nuestras peleas. Incluso estaba dispuesto a dejar que yo criara al niño como si fuera mío. Lo que él no sabía era que, en ese mismo instante, yo acababa de entregar mi informe en la ONU. En una semana iba a renunciar a mi nacionalidad para unirme a Médicos Sin Fronteras. Y desde entonces jamás volvimos a vernos.
Amor, Traición y Venganza: mi segunda vida - undefined novels & stories
Zafira
En mi vida pasada, obligué a Diego Ramírez —hijo de una familia en quiebra— a casarse conmigo usando como excusa el hijo que llevaba en mi vientre. El día de la boda, su amor verdadero dejó una carta de despedida antes de lanzarse al mar: “Al final, el verdadero amor nunca puede vencer al poder. Me rindo.” Cuando Diego recibió la noticia, no mostró la menor reacción; incluso sonrió mientras terminaba la ceremonia conmigo. Pero medio año después, el día del aniversario luctuoso de esa mujer, nos llevó a mí y a mi hijo de tres años a bucear. Me arrancó la manguera de oxígeno a mí y a mi hijo bajo el agua, y los dos fuimos ahogados vivos. Tras mi muerte, vi cómo colocaba mi cadáver frente a la tumba de su amada, pidiéndole perdón. “Carmen, ya vengué tu dolor. Si allá, donde descansas, lo supieras, ¿te daría alegría?” Al abrir los ojos de nuevo, regresé a aquella noche en que usé a mi hijo para obligarlo a casarse conmigo.
Una Criminal Me Robó la Vida - undefined novels & stories
Anónimo
Mi esposo era alabado por mis amigos como un amor perfecto. Todos decían que me amaba locamente, que me trataba como una princesa. Hasta que fui a mi chequeo de embarazo. Mi prima Aurora, antes de suicidarse, le hizo una llamada de despedida. Sin dudarlo, me abandonó, que embarazada de seis meses y salió corriendo despavorido. Mi madre quería que fuera comprensiva y que "prestara" a mi esposo a Aurora con depresión. Mi hermano también me regañó: —Que sigas en esta familia se lo debes a ella. ¡Lo que ella pida, se lo das! Me pareció absurdamente ridículo. ¿Acaso yo no era la familia de ustedes? Ella solo era una intrusa que se adueñó de lo ajeno. Pero cuando por fin decidí renunciar a todos ustedes, ¿por qué se arrepintieron?
Cuando me tuviste, no me viste - undefined novels & stories
Tali Flor
Dos semanas antes de la boda, Nelson decidió posponerla una vez más. —Ivana inaugura su primera exposición de arte ese día —me dijo—. Estará sola y nerviosa. Tengo que estar ahí para apoyarla. Al final, tú y yo ya estamos juntos, ¿qué más da casarnos un día antes o después? Pero ya era la tercera vez que aplazaba nuestra boda por aquella mujer. La primera, Ivana acababa de operarse y sentía nostalgia de la comida de su tierra, por lo que Nelson no dudó en viajar al extranjero y quedarse con ella durante dos meses. La segunda, Ivana decidió irse al bosque en busca de inspiración para pintar y él, preocupado por su seguridad, fue tras ella. Esta era la tercera. Colgué la llamada y miré a César, mi amigo de toda la vida, quien se encontraba sentado frente a mí, relajado, jugando con su bastón de esmeralda, cuyo golpeteo en el piso de mármol rompía el silencio entre nosotros. —¿Todavía necesitas esposa? —le pregunté, sonriendo con picardía. El día de mi boda, Ivana sonreía radiante, copa en mano, esperando el brindis del hombre a su lado. Pero él, con los ojos rojos, observaba en silencio la transmisión en vivo de la boda del heredero del Grupo Santos, el imperio inmobiliario más grande del país.
La Dulce Amargura del Ramo de Lágrimas - undefined novels & stories
Catalina Mendoza y Silva
El día de mi compromiso, él quiso irse solo porque Violeta Mendizábal quería comer empanadas caseras hechas por él. Intenté detenerlo, pero me respondió con una bofetada. —Solo es un compromiso, lo podemos hacer otro día. ¿Y si Violeta se queda con hambre? Incluso mi hermano me regañó, como si yo fuera la culpable: —Tú eres mayor que Violeta, ¿no puedes ceder un poco? No respondí. Solo me di la vuelta y lo dejé ir. Pensando que era solo una rabieta mía, no le dieron importancia, y cancelaron todos sus compromisos para poder pasear con Violeta por montañas y playas. Recién medio mes después se acordaron de mí. Cuando por fin intentaron contactarme, se enteraron de que ya había ingresado a un programa confidencial del Estado, un proyecto de investigación de armas estratégicas que duraría diez años… Y que no pensaba volver jamás. Entonces sí, el pánico los invadió.
Si volviera al pasado, tampoco te elegiría - undefined novels & stories
Lisa
Fui sola al concierto de mi cantante favorito. En la parte de las dedicatorias, el corazón me latía con fuerza. Recé en silencio para que la suerte me escogiera a mí. Pero al siguiente segundo, en la pantalla gigante apareció mi esposo, que supuestamente estaba de viaje por trabajo, y a su lado estaba su primer amor, Patricia Castellón. —Quiero pedir una canción: "Volver al pasado", volver tres años atrás, cuando Nicolás jamás habría terminado con Patricia. El público estalló en aplausos y vítores, celebrando aquella historia de amor. Solo yo, entre la multitud, me quedé con el rostro empapado en lágrimas. En la siguiente ronda de dedicatorias, de pronto vi en la pantalla mi propia cara hinchada de tanto llorar. —Yo también quiero pedir "Volver al pasado", volver al momento en que nunca habría aceptado la propuesta de matrimonio de Nicolás Varas.
Desposar al Rey Vampiro Después de Renacer - undefined novels & stories
Alyssa J
Tras la gran guerra entre humanos, vampiros, hombres lobo y elfos, se hizo un acuerdo que estipula que una descendencia híbrida sería la designada a gobernar el mundo. Cada siglo, las alianzas matrimoniales entre humanos y esos tres clanes decidían quién sería el próximo gobernante. Quien diera a luz al primer hijo híbrido reclamaría el poder para su linaje. En mi vida anterior, elegí casarme con Jax, el hijo mayor de la manada de hombres lobo, conocido por su férrea lealtad. Di a luz a nuestro hijo híbrido, un cachorro de pelaje blanco al que llamamos Zeal. Nuestro hijo se convirtió en el próximo gobernante mundial, y Jax obtuvo un poder inmenso. Mi hermana había codiciado la belleza de los elfos y se había casado con alguien de su clan. Pero sucedió que el príncipe elfo se acostó con todas las hembras del bosque. Finalmente, mi hermana contrajo una enfermedad que la dejó estéril. Celosa y amargada, provocó un incendio que nos quemó vivos a mí y a mi cachorro. Y entonces, volví a abrir los ojos. Estaba de vuelta en el día de las alianzas raciales. Sin embargo, mi hermana ya se había acostado con Jax primero. Sabía que ella también había renacido. Sin embargo, lo que ella no sabía era que Jax se comportaba brutalmente salvaje con sus compañeras, habiendo destrozado a innumerables lobas en su cama durante su periodo de celo. Y lo que tampoco nadie se esperaba era que, en esta nueva vida, yo eligiera a mi prometido en el más infame de los clanes. Elegí desposar a nada más y nada menos que el Lord del clan de los vampiros.
La "Reina Cisne Renacida" - undefined novels & stories
Yara
Era la prometida de Ian Chávez, conocido como el "Príncipe Cisne", ofreció su posición de Primer Bailarín para casarse conmigo. Él, tan arrogante y solitario, sin embargo, ofreció la más absoluta sumisión en el escenario a mi coreografía de "La Corona Eterna". Tres años de estudio en París después, a mi regreso, descubrí que esa bailarina suplente, cuya espalda se parecía a la mía, ya se había adueñado de nuestro salón de ensayos privado. En la fiesta de bienvenida, Ian abandonó a los patrocinadores para correr detrás de la suplente, que lloraba. Tras el terciopelo del telón, escuché las palabras tiernas que nunca me había dirigido a mí: —Yamina, al principio te elegí porque eras su sombra, solo buscaba un sustituto. —Pero eres tan diferente, tu coreografía me embriaga, incluso más que la suya. —Solo asegurémonos de que ella no lo sepa antes de la función de despedida de “La Corona Eterna”. Desde el salón de ensayos llegaron gemidos sofocados y esa frase: —Te daré incluso mi posición de Primer Bailarín. Y justo allí, donde él una vez tomó mis manos y juró que Yo, Estrella López, sería su única alma gemela para toda la vida. Di la vuelta y me fui. De vuelta en el camerino y llamé al Sr. Díaz, su mayor rival. —Director Díaz, acepto el contrato para cambiar de compañía. Y por favor, prepáreme un regalo. Que la función de despedida de Ian se convierta en el mayor escándalo que el mundo del arte haya visto.
Luna de Miel: el Precio del Esposo - undefined novels & stories
Hugo Rico
Mi esposo, Alejandro Montoya, el presidente del grupo, creyó que los tres meses de frialdad calculada que, por iniciativa propia, me impuso finalmente habían dado resultado, cuando se enteró de que yo había cedido voluntariamente un proyecto millonario a su asistente favorita. Convencido de que ya me había “domado”, propuso llevarme a Nordella para nuestra luna de miel. Pero cuando Sofía Vega, la asistente a la que más consentía, se enteró, los celos la desbordaron y armó un escándalo, amenazando con renunciar a la empresa. Mi esposo, que siempre la había consentido, entró en pánico. Después de pasar tres días y tres noches atendiendo sus caprichos, usó un viaje de negocios como excusa para cancelar nuevamente nuestra luna de miel y entregarle el otro boleto a Sofía. Mas tarde, me explicó todo con total indiferencia. —El amor y los sentimientos son cosas sin importancia, lo importante es el trabajo. Como jefe, debo poner a la empresa en primer lugar. Tú eres mi esposa, deberías apoyarme, ¿no? Miré el celular, en el último estado de Sofía, aparecía una foto de ambos, con las cabezas juntas y las manos formando un corazón, como una pareja enamorada. No dije nada, solo asentí. Alejandro creyó que me había vuelto comprensiva y madura. Quedó muy satisfecho e incluso prometió que, al regresar al país, me compensaría con una luna de miel aún más romántica. Lo que no sabía era que yo ya había presentado mi renuncia. Y que él mismo había firmado, hacía tiempo, el acuerdo de divorcio. Entre él y yo, ya no existía ningún futuro.
El Juguetito De Mi Esposo - undefined novels & stories
Crystal K
Mi mejor amiga, Maya, voló desde Miami para la semana de mi despedida de soltera. Eran mis últimos días de libertad. Insistió en organizar una noche de chicas para celebrar y pidió toda mi comida favorita a domicilio. Me pidió que le cuidara el celular y esperara un momento. Entonces, la pantalla se iluminó. Era un mensaje de un hombre. Una foto sin camisa. “Mi arma está lista para ti esta noche”. Llegó otra foto vibrando. Juguetes sexuales. Accesorios de bondage que parecían sacados de una película. Sentí que la cara me ardía. El corazón me latía descontrolado contra las costillas. Acababa de tropezarme con su vida secreta. Pero la siguiente imagen me cortó la respiración. Era un primer plano del pecho del hombre. Tenía una cicatriz que yo conocía mejor que mi reflejo. Era de mi prometido, Luciano Carbone.
El Precio del Perdón - undefined novels & stories
Susurrando en la Calle
Después de dieciocho años perdida, mis padres multimillonarios finalmente me encontraron. Pero en el instante de nuestro reencuentro, la hija falsa cayó al suelo, llorando con lágrimas como perlas: —Adiós, mamá, adiós, papá. Gracias por todo vuestro amor. Ahora que ella ha vuelto… este hogar ya no me necesita. Mis padres, con el corazón destrozado, la abrazaron al unísono: —¡Cariño, no digas tonterías! ¡Tú eres y siempre serás nuestra única hija de verdad! Incluso mi prometido le declaró su amor frente a todos: —Da igual quién seas. Mi corazón solo te pertenece a ti. Mientras ellos giraban obsesivamente en torno a la impostora, yo agonizaba en una cama de hospital tras un brutal accidente. ¿La razón de su ausencia? Estaban ocupados celebrando el cumpleaños del perro de ella. Así que empaqueté mis sueños y acepté la oferta de la Agencia Espacial. Sin una palabra a nadie, me sumergí en un proyecto confidencial de cinco años: la investigación pionera de satélites artificiales. Pero he aquí la ironía: apenas me fui, toda la familia enloqueció. Recorrieron el país como locos, desesperados por encontrar el más mínimo rastro de la hija que una vez despreciaron.
Tú Me  Apartaste Primero - undefined novels & stories
Gordo
Después de que mi prometido, con quien crecí desde pequeña, pospusiera nuestra boda por séptima vez por culpa de su primer amor, me di cuenta de que esto no tenía sentido. Corrí al hospital para preguntarle por última vez a Juan Torres si aún quería casarse conmigo. Con paciencia, este estaba pelando una manzana para Ana Flores, quien yacía en la cama del hospital. -Sara, ya no eres una niña. Tienes que aprender a ser considerada. Podemos casarnos cuando queramos, pero Ana está enferma, ¡así que no podemos descuidarnos! El cuchillo emitió un leve crujido en la punta de sus dedos, pero me resultó muy molesto. -¡En ese caso, buscaré un nuevo novio! Sus movimientos se detuvieron y, al segundo siguiente, dijo con una sonrisa gélida: -Lo que tú digas.
Renacida: Dejé al Don suplicando - undefined novels & stories
KarenW
Los Vale dirigían la organización criminal más poderosa de Nueva York. Desde pequeñas fuimos reclutadas y entrenadas minuciosamente con un único y escalofriante objetivo: que una de nosotras ocupara el lugar de la futura esposa del jefe. Aunque ese título no era más que una fachada para ocultar la cruel realidad: la elegida se convertiría en su escudo, su arma y su protectora más leal. Alguien capaz de matar o dar la vida por él. Con el paso de los años, las demás fueron desapareciendo una tras otra, hasta que solo quedamos Elara Quinn y yo. Sin embargo, Elara fue asesinada en una misión secreta, llevándose consigo cualquier posibilidad. Terminé siendo la esposa de Adrián Vale por una simple y trágica razón: ya no quedaba nadie más que pudiera ocupar ese lugar. Había dado todo por él y lo amaba con toda mi alma. Creía ciegamente que Adrián también sentía lo mismo por mí... hasta que una bala atravesó mi pecho. Mientras agonizaba en el suelo, luchando por respirar, escuché su fría voz dirigiéndose a su asistente: —No la entierren en el panteón de los Vale. El lugar reservado junto al mío es para Elara. Esa frase lo decía todo. Ella ni siquiera había vivido lo suficiente como para casarse con él, pero ya tenía asegurado su sitio eterno a su lado, incluso después de muerte. Yo había recibido el balazo que debió haberlo matado, y aun así, mi sacrificio no bastaba para que me enterraran a su lado. A continuación, mis ojos se cerraron lentamente y, al volver a abrirlos, me encontré de pie en el gran salón, el día exacto en que los Vale anunciaron oficialmente a Adrián como su nuevo jefe. El día en que todo comenzó.
Por fin me liberé de 10 años de pasado - undefined novels & stories
Dolores Molina
Durante un evento de duración limitada, mi prometida y el tipo tóxico que se negaba a dejarla ir fingieron ser pareja. Habían acordado mantener la farsa durante una semana, pero él no dejaba de provocarla, empeñado en convertir aquel juego en una cuestión de orgullo. —Valerie, no me digas que ahora te dio miedo. ¿Qué tal si subimos la apuesta de verdad? Dijimos que jugaríamos a esto de por vida. ¡El primero que se eche para atrás es un cobarde! Todos creían que Valerie terminaría abandonando el juego por mí. Sin embargo, ella apretó los dientes y se negó a ceder. Lejos de poner fin a aquella farsa, decidió llevarla todavía más lejos y convirtió su relación fingida en un matrimonio de mentira. Durante las siguientes cinco Navidades, Valerie fue a pasar las fiestas con Grayson Huntington en lugar de acompañarme a mí. Este año no fue la excepción. Me quedé mirando otro mensaje de mi madre. Mamá: «¿Puedes traer a Val a casa esta Navidad? Me temo que el próximo año ya no estaré aquí para verla». Apreté el celular con fuerza. Aquellas palabras me pesaban más que las otras veces, porque sabía que mamá no me estaba pidiendo simplemente que llevara a Valerie a casa para las fiestas. Quería volver a verla mientras todavía tuviera tiempo. Cuando levanté la vista, Valerie acababa de entrar, cargada de regalos navideños. Sin percatarse de mi expresión, dejó las compras a un lado y empezó a comparar algunas prendas, sosteniéndolas frente a su cuerpo mientras pensaba en voz alta. —¿Qué tipo de ropa crees que le gustaría a la mamá de Grayson? Al ver que no le respondía, murmuró para sí misma: —Olvídalo. Mejor le pregunto directamente a Grayson. Después, se marchó tan absorta en sus compras que ni siquiera pareció notar mi silencio. La seguí con la mirada mientras se alejaba, entretenida con los preparativos para pasar otra Navidad con él. Entonces desbloqueé el teléfono y abrí una conversación que llevaba mucho tiempo sin tocar. Me quedé mirando la pantalla unos segundos antes de escribir: «¿Sigue en pie lo que me dijiste aquella vez? Ven conmigo a casa esta Navidad».
La Farsa De La Heredera: vidas cambiadas en la élite - undefined novels & stories
Anónimo
El día en que descubrieron que yo no era la verdadera hija de la familia millonaria, la auténtica heredera irrumpió en la casa y me apuñaló varias veces en el vientre, condenándome a perder para siempre la posibilidad de ser madre. Mi prometido estalló de furia por lo ocurrido y mis padres, desesperados, declararon de inmediato que no volverían a reconocerla. Para calmarme, mi prometido me pidió matrimonio a toda prisa, mientras que mis padres escribieron una carta de ruptura con ella, pidiéndome que me enfocara en recuperarme. Después dijeron que ella había huido al extranjero y que había terminado vendida en otro país, un destino trágico y merecido. Yo lo creí. Hasta que, seis años después de mi matrimonio, vi con mis propios ojos a la supuesta “desaparecida”. La encontré recargada en el pecho de mi esposo, con un vientre abultado, suspirando con fingida melancolía. —Si hace seis años no hubiera perdido la cabeza y cometido aquel error, Liliana jamás habría tenido la oportunidad de casarse contigo. Por suerte tú y mis padres siempre estuvieron de mi lado; de lo contrario, esa impostora me habría mandado directo a la cárcel. Esa maldita… jamás se imaginó que he vivido todo este tiempo bajo sus narices… y ahora llevo en mi vientre a tu hijo. Cuando nazca, busca cualquier excusa para “adoptarlo” y así la tendrás de por vida como mi sirvienta. Gracias por estos años, Mauricio. Su mirada cargada de ternura hizo que el rostro de Mauricio se encendiera. —No digas eso… casarme con ella fue la única manera de mantener tu nombre limpio y que siguieras viviendo en libertad. Todo vale la pena, si tú estás bien. En ese instante lo comprendí: el hombre al que llamaba mi verdadero amor me había engañado todo este tiempo, incluso, mis propios padres. Habían hecho absolutamente todo para proteger a su hija biológica. Bien si así son las cosas… entonces yo ya no los quiero en mi vida.
Cenizas de lo que fuimos - undefined novels & stories
Nuali Ciza
Estuve siete años con Bruno. Pero cuando lo acusaron y terminó en la cárcel, no dudé en dar media vuelta y desaparecer de su vida. Me refugié en los brazos de su mejor amigo, buscando un poco de paz. Cuando Bruno salió, volvió con más poder, más rabia… y me obligó a casarme con él. No le importó cómo: usó todo lo que tenía para hacerme suya otra vez. Para todos, éramos la pareja perfecta, el amor que lo aguantó todo. Pero nadie sabía que, cada noche, él llevaba a otra mujer a nuestra cama... incluso a mi propia hermana. Decía que ese era el precio por haberlo traicionado. Lo que Bruno nunca imaginó es que, mientras todos lo creían culpable, yo me metí en una red criminal para limpiar su nombre. Y que, para conseguir esa prueba, perdí un riñón y medio hígado. Lástima que... ya no me queda mucho tiempo.
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