Enloqueciendo al jefe
Debe ser un varón, de lo contrario me van a volver loco las tres.
—También quisiera que fuera un varón. Otra versión tóxica de ti nos enloquecerá a los dos.
—Yo… ¡Hmmm! Juro que jamás habría imaginado que se podría ser tan feliz. Lo amo, Liana, tal cual es.
—Te entiendo, mujer. Nuestro jefe es todo un ensueño, con todo respeto, eh.
—Ya lo sé. Disfruta los chocolates. Por cierto, te ves tan linda como de costumbre. Me sorprende que seas tan asertiva con tus atuendos, cuando no usas el uniforme.