Sin precio para el Amor
clavándose como una daga dentro de su pecho, una daga que ya no podría sacar y quedaría enterrada en su corazón por siempre, ¿Qué era aquello? ¿Por qué estaba pasando? ¿Por qué aquella mujer de sonrisa rota lograba enamorarlo tanto? No lo sabía, no quería saberlo, tan solo, disfrutaba de la calidez que le provocaba sentirla entre sus brazos, una calidez que no había sentido nunca y que nunca creyó posible sentir, que llegaba de manera repentina e inesperada colmando su alma como nada lo había hecho antes, el amor, ciertamente, era algo impredecible, que podía sentirse en años o solo unos minutos…recodando aquellas palabras dichas por su madre cuando, en su inocencia, le pregunto lo que era