El amor que quedó atrás
Con cuidado, intentó tomarme la mano.
La retiré de inmediato.
—¿Qué pasa? ¿Te decepciona que siga viva? ¿O ya estás pensando en vengar a Celia? —pregunté con frialdad, sin inmutarme.
Su expresión se tensó y en sus ojos apareció una culpa densa, pesada.
—Amor, no me hables así. Sé que estás enojada. Si quieres, insúltame, sácalo todo. ¿Tienes hambre? ¿Quieres agua? ¿Te duele algo?