Esposa del CEO italiano por venganza
Era un amor masculino y absoluto, seguro, imponente, capaz de envolverme y protegerme al mismo tiempo, un amor que no admitía dudas, solo entrega total.
Un hombre que, aunque jurara no saber amar, entregaba su alma sin reservas, con la certeza de quien ha decidido amar una sola vez… un amor tan puro, tan intenso, que podía sanar heridas, desafiar el dolor y envolverlo todo en una verdad que solo nuestros corazones podrían comprender.
Eso era exactamente lo que Alessandro Balestri me ofrecía: un amor verdadero, profundo y absoluto