Mamá ¿Quién de los dos es mi papá?
Steven sonrió leve.
—Los amores son distintos, Lisandro. El de juventud, como el tuyo con Amelia, es impulsivo, lleno de hormonas y novedades: mariposas, idealización, intensidad que parece eterna pero a menudo se quema rápido. El maduro, como con Valentina, es profundo, basado en confianza y compromiso. No hay explosiones constantes, sino una llama constante: estabilidad, respeto, crecimiento juntos. No es menos amor; es más real, más duradero. Si sientes paz y deseo de construir, eso es amor verdadero.
Lisandro procesó, aliviado.