ENTRE LAS GARRAS DEL ALFA
— Igori, preguntó con sarcasmo
— Lo sabre cuando lo vea, no seas impaciente, mientras tanto mi princesa será solo de su padre — respondió el Alfa
— Papá, vamos afuera que mamá, ya va a partir el pastel, quiero que me ayudes a partirlo, baja a esa cachorra embracilada ya papá, yo también soy tu hijo, dámela, yo la sostendré
La cachorra Alexandra, tenía un escándalo, lloraba y se retorcía cómo poseída