Casados por una venganza
—Fabrizio puso una sonrisa cínica y le dijo:
—Estás muy equivocada, jamás podría sentir nada por ti más allá de la atracción sexual; reconozco que no la llevamos muy bien en el sexo, eres una de las mejores hembras quién me ha llevado a la cama, pero de ahí a que yo pueda sentir algo por ti, no es verdad, no te equivoques conmigo —Le tocó la mejilla y la miro fijo a los ojos—. Jamás podría enamorarme de ti Lorenna montalván, mi corazón ya tiene dueña, se llama Eva Patricia Morales, mi verdadera prometida; ella vive en Venezuela, y está esperando por mí, por mi regreso. —Lorenna sintió rabia y a la vez desilusión.
—¡Me dijiste que no tenías novia!