Acuerdo de matrimonio solo por sus hijos
—Lo hace bien, coloque una mano sobre su espalda y otra debajo de la cabeza, deje que descanse sobre su brazo, acérquelo hacia su cuerpo sin miedo—así lo hizo siguiendo el consejo de la enfermera y ella no pudo evitarlo y comenzó a llorar
—Lo siento, no puedo dejar de llorar y estoy muy asustada de que se me caiga—ambos padres veían ese cuerpecito tan frágil—Nuestros bebes—le dijo Arabella mirando a Ricardo
— ¡Es tan pequeño! —le dijo a Ricardo
—Él crecerá será tan alto como su papá, ambos crecerán y actualmente están muy sanos, son unos luchadores—le dijo la enfermera
Arabella dejó escapar un suspiro, mientras las lágrimas seguían cayendo por sus mejillas y se quedó contemplando a su bebe,