Reino de Lobos
Fuego brotando de sus manos, ascendiendo hacia el cielo, cubriendo todo con una luz dorada y carmesí.
Un grupo de hombres y mujeres con túnicas negras la rodeaba, mirándola con temor y reverencia. "La Bruja Roja", susurraban, y el título resonó en mi mente como un trueno. Pero ella no estaba sola. Un lobo, negro como la noche, permanecía a su lado, vigilante, protector. Sus ojos, dorados y profundos, parecían contener siglos de sabiduría y dolor.