Tempestad
—Pero no sé exactamente en donde viviré, o si podré escribirles.
—Estoy seguro de que podrás escribirles en cuanto te instales en tu nuevo hogar, yo me encargare de que recibas esa disculpa que Jazmín te debe— interrumpió el capitán Collins tomando la caja, hermosamente decorada con tela de varios colores y un moño grande en el centro.
—Entonces cuando te sientas con ánimo de escribirnos hazlo, te vamos a extrañar.