La Duquesa
Lamento la demora caballero, estaba terminando algunos asuntos ‒susurro mientras me quito el sombrero y la pelliza.
- Te esperaría por el resto de mi vida Katina ‒alzo la cabeza casi con brusquedad, mis ojos se abren grandes por la sorpresa, podía sentir como el calor abandonaba mi rostro.
- Pero, ¿cómo...?, tú, tú ‒abría y cerraba la boca, doy dos pasos hacia él‒, Edrick ‒susurro antes de desmayarme por la impresión.
Edrick: