Esposa elegida para mi hermano
—¿En serio?
—Sí, es que cuando éramos pequeños, hablábamos de casarnos porque nos queremos tanto que jamás nos haríamos daño. Y si lo piensas ahora, ambos ganaríamos, me considero excelente candidata para ser su esposa y bueno, como papá solo lo cuenta a él para las empresas, tal vez si soy su esposa, pueda controlar algo.
—Eso se escucha a un buen plan.
—Si, solo si no fuéramos hermanos de verdad. Algunas veces desearía que no fuéramos hermanos de verdad.