Tengo un cariño especial por «Piso para dos»; es de esas películas con las que siempre vuelvo a encontrarme cuando quiero combinar risa y ternura.
En la versión más conocida internacionalmente, esta película corresponde a «The Apartment» de Billy Wilder, y los protagonistas principales son Jack Lemmon y Shirley MacLaine: él interpreta a C.C. Baxter, el oficinista que presta su apartamento para los encuentros amorosos de sus jefes, y ella es Fran Kubelik, la ascensorista con la que Baxter desarrolla una relación complicada y maravillosa. Además, un nombre que siempre aparece cuando hablas del reparto es Fred MacMurray, que encarna al poderoso y frío ejecutivo Jeff Sheldrake, personificando la moral ambigua que tensiona la historia.
Me parece que la química entre Lemmon y MacLaine es la razón por la que la película aguanta tan bien el paso del tiempo: tienen un humor humano y una fragilidad que hace que el drama y la comedia encajen. Siendo honesto, cada vez que veo esa escena en el apartamento siento una mezcla de nostalgia y admiración por cómo se cuentan las cosas sin estridencias.