Lo Que Nos Está Prohibido
-Adiós Habibi - me despido mientras Abraham me saca del cuarto y empieza a caminar en dirección a la salida del hospital, camino a su lado en un mar de lágrimas, no puedo evitar mi llanto, esto me está carcomiendo por dentro.
Unos diez o quince minutos después Abraham me deja en frontera y se despide de mi con la mano, vuelvo a casa, desolada, "todo se acabó, tal vez no volvamos a estar juntos, tal vez despierte cuando ya esté muy lejos, o tal vez nunca más vuelva a despertar, nunca debí haberme aventurado a amar a quien no debía"