Filter By
Updating status
AllOngoingCompleted
Sort By
AllPopularRecommendationRatesUpdated
De Su Amor a Su Venganza

De Su Amor a Su Venganza

Durante mucho tiempo, Inés del Valle creyó que Emiliano Cornejo era su única luz en este mundo. Hasta que, mirándola directamente a los ojos, él le dijo con cruel indiferencia: —Mi compromiso con Mariana Altamirano no se cancelará. Si quieres, puedes seguir siendo mi amante. En ese instante, Inés despertó. Esa luz que tanto amaba, hacía mucho se había convertido en la sombra que la asfixiaba. Esa misma noche, se marchó de la casa sin volver la vista atrás. Todos pensaron que una huérfana como ella, sin el respaldo de los Cornejo, no tardaría en arrastrarse de vuelta, rogando por perdón. Pero entonces ocurrió lo inesperado. En plena ceremonia de compromiso entre los Cornejo y los Altamirano, Inés apareció vestida de rojo, del brazo del patriarca de los Altamirano, Sebastián Altamirano. Ya no era la mujer abandonada: ahora era la cuñada del novio. El salón entero quedó en shock. Emiliano, furioso, pensó que todo era una provocación. Dio un paso hacia ella… Y entonces una voz helada, firme como el acero, se dejó oír por encima de todos: —Atrévete a dar un paso más… y verás lo que pasa.
Romance
9.5104.4K VuesComplété
Read
Ajouter dans ma bibliothèque
Su amor de infancia me humilló

Su amor de infancia me humilló

En la fiesta por los tres meses de nuestra hija, la supuesta "mejor amiga" de mi esposo, Garrett, me humilló públicamente. —Oye, Vivian. Escuché que quedaste un poco floja ahí abajo después de tener a la niña. —Si está tan mal, mejor hazte una cirugía de ajuste cuanto antes… no vaya a arruinarse tu matrimonio. Garrett le lanzó una mirada juguetona y la reprendió: —¡Ya basta, Scarlett! No puedes decir todo lo que se te pasa por la cabeza. Luego se volvió hacia mí con un encogimiento de hombros despreocupado. —Ella es así, como un chico. Crecimos juntos, no lo dice con mala intención. Scarlett sacudió ligeramente su pecho medio descubierto e hizo un puchero. —Ay, vamos, no te lo tomes personal, Vivian. La verdad, hasta me das un poco de envidia. —¿Ves? Mi problema es lo contrario. Soy demasiado estrecha… me duele muchísimo cuando estoy en mi período. Ni idea de quién tendrá la suerte de aguantar eso en el futuro. Luego dirigió la mirada hacia Garrett y le guiñó un ojo con picardía. —Ah, cierto, tú ya lo probaste antes, ¿no? La habitación quedó en un silencio absoluto. Todas las miradas se dirigieron hacia mí, apenas conteniendo la curiosidad. Sonreí, dejé mi copa de vino y miré a Scarlett con una falsa preocupación. —Qué raro. No recuerdo haberla dejado tan estrecha cuando le hice la cirugía.
Read
Ajouter dans ma bibliothèque
Del amor viejo, al sendero limpio

Del amor viejo, al sendero limpio

El autobús en el que viajaban mi suegra Carmen y mi hijo Nacho volcó en una carretera de montaña. El vehículo quedó colgado de un árbol al borde del abismo, a punto de desprenderse. Mi esposo Sergio Mendoza era el capitán del equipo de rescate más cercano, pero la policía descubrió que se había llevado a todo su equipo para acompañar al hijo de su primer amor, Camila López, a un acto escolar. En mi vida anterior, convencí a un amigo mío, Leo Méndez, de que me ayudara a ir al colegio y sacar a rastras a Sergio para que rescatara a Carmen y a Nacho. Pero Camila, avergonzada porque su hijo no ganó el primer puesto, cortó toda relación con él. Además, lo despidieron del equipo de rescate. Cuando Carmen y Nacho salieron del hospital, Sergio nos ató a Leo y a mí y nos arrojó por el acantilado. —¡Si no fuera por ustedes, no lo habría perdido todo! En esta vida, el hijo de Camila consiguió su primer lugar… pero a Sergio ya no le quedaba sonrisa alguna.
Read
Ajouter dans ma bibliothèque
Engañada por Mi Amor de Infancia

Engañada por Mi Amor de Infancia

Acepté cambiarme de escuela para acompañar a mi amigo de la infancia, que supuestamente estaba siendo acosado. Pero un día antes de sellar la solicitud… él se arrepintió. Su amigo se burló: —Te la jugaste bien, ¿eh? Fingiste ser víctima del acoso todo este tiempo solo para engañar a Camila Herrera y hacer que se fuera. —Ella creció contigo, ¿de verdad puedes dejar que vaya sola a una escuela desconocida? Con una voz fría, Diego Sarmiento respondió: —Solo es otra escuela en la misma ciudad. ¿Qué tan lejos podría ir? —Además, me cansa tenerla pegada todo el día. Así está mejor. Ese día estuve mucho rato parada fuera de la puerta, hasta que al final decidí dar media vuelta. Solo que, en mi solicitud de transferencia, cambié el Colegio San Rafael de Marisia por el internado en el extranjero al que mis padres querían enviarme. Al final, todos parecían olvidarlo: él y yo, desde el principio, pertenecíamos a mundos completamente distintos.
Read
Ajouter dans ma bibliothèque
¡Me casé de verdad y ahora se mueren de arrepentimiento!

¡Me casé de verdad y ahora se mueren de arrepentimiento!

Lonzo Hernández por fin aceptó mi propuesta de matrimonio. Me pidió que me arreglara preciosa porque, según él, tenía una sorpresa preparada. Cuando llegué, radiante, a la ceremonia… no había novio. Lonzo se volvió hacia mi hermanastra, Amarissa Jiménez, y le sonrió: —Dices que las bodas son tediosas. Hoy voy a mostrarte una que sí es divertida, ¿va? El maestro de ceremonias ―mi hermano Macerio Jiménez― alzó la voz: —¡La boda queda pausada! Mi amigo de la infancia, Guillermo Mendoza, soltó el globo de agua que tenía listo sobre mi cabeza y me empapó de pies a cabeza. Lonzo arqueó las cejas, burlón: —Alfreda, solo era una broma. ¿De veras creíste que me casaría contigo? Aquella “boda” no era más que una farsa para animar a la deprimida Amarissa. Yo callé; él insistió con una risita: —Si traes tantas ganas de casarte, elige a cualquiera de los invitados y cásate con él. Cuando aparecí del brazo de un verdadero novio… se les borró la sonrisa.
Read
Ajouter dans ma bibliothèque
No Apologies, No Regrets

No Apologies, No Regrets

Fedora Smith was done with love. Finished. Buried. Betrayal had ripped out her heart and torched it—her boyfriend of four years and her best friend of twenty-five caught pants down on the very anniversary sheets she gifted him. And their excuses? “You’re not attractive anymore.” “You took too long to marry him.” Fine. If love was a game, she was rewriting the rules. Now, she runs The Bridal Fix, an elite agency providing fake marriages for a steep price—rent-a-bride services for men needing to fool their families, secure an inheritance, or stage the perfect breakup. Fifteen weddings, fifteen divorces—no strings, no mess. Just business. Until Judah Carlstone. He hires her like the rest—one contract, one wedding, one payday. But Judah asks too many questions. Looks at her too long. And when he smirks and says— "Tell me, Fedora… how does it feel to say ‘I do’ and not mean it?" For the first time in years, she has no answer. Because this was never supposed to feel real.
Romance
103.7K VuesEn cours
Read
Ajouter dans ma bibliothèque
No Pain, No Gain

No Pain, No Gain

I chase my six-year-old daughter out of the house on a cold winter day. I cut her new clothes to pieces and dirty her dainty little face with mud. Then, I give her all my savings. She looks at me tearfully and reaches out for me, wanting me to hold her. However, I harden my heart and push her away, saying, "Leave! Go to Bowen Group and look for their CEO, Logan Bowen. Show him my death certificate and your DNA test—he'll take you in." She sobs while looking at me. "Don't you want me anymore, Mommy? Let's go look for Daddy together." After a brief silence, I say, "I can't go with you. I lied to him back then to have you." Yes, I'm a liar. I orchestrated everything from meeting Logan, dating him, to ultimately leaving him with his child in my womb. Even the death certificate I've given my daughter is fake. From beginning to end, I've lied to him about everything except our daughter.
Read
Ajouter dans ma bibliothèque
Desde o Começo, Nunca Foi Amor

Desde o Começo, Nunca Foi Amor

Meu corpo amadureceu mais rápido que o das outras meninas da minha idade. Quando fiz dezoito anos, meu irmão superprotetor teve medo de que eu fosse enganada ou que alguém se aproveitasse de mim, então pediu para que o melhor amigo dele tomasse conta de mim. Mas, desde a primeira vez em que nos conhecemos, aquele homem não conseguia tirar os olhos do meu corpo. Quando terminei a faculdade, ele começou a ultrapassar os limites, repetidas vezes. Durante o dia, ele era meu chefe. À noite, eu era sua "assistente pessoal". Por quatro anos, mantivemos nosso caso em segredo. Ele me moldou exatamente do jeito que ele gostava. E a pior parte? Eu deixei. Foi assim até o dia em que sua ex-noiva voltou do exterior. Ele saiu da minha cama no meio da noite e correu direto ao aeroporto para buscá-la. Humilhada, mas ainda incapaz de desistir, eu corri atrás dele, apenas para vê-lo acariciar com delicadeza o cabelo de outra mulher bem na minha frente. Ele se virou e disse: — Jennifer Huckabee, quatro anos atrás, você se aproveitou de que eu estava bêbado e se arrastou até a minha cama. O jeito que você está agindo agora... é definitivamente patético. Ele olhava para ela com carinho e gentileza, enquanto eu, só recebia um olhar gelado e debochado. Naquele instante, eu entendi: desde o começo, aquilo nunca foi amor. Então, abaixei minha cabeça e enviei uma mensagem para meu irmão, aceitando a proposta de casamento da família Sinclair. Depois disso, me virei para aquele homem e disse com um sorriso no rosto: — Tudo bem, então. Adeus.
Read
Ajouter dans ma bibliothèque
O Amor Que Morreu Duas Vezes

O Amor Que Morreu Duas Vezes

Depois que a amiga de infância dele morreu, Eduardo Ribeiro me odiou por dez anos inteiros. No segundo dia após o casamento, ele pediu transferência para servir nas fronteiras. Durante esses dez anos, enviei incontáveis cartas, tentando lhe agradar de todas as formas, mas a resposta dele era sempre a mesma: "Se você realmente se sente culpada, então morra logo!" Até que, quando fui sequestrada, ele entrou sozinho no esconderijo dos bandidos e me salvou, levando vários tiros. Antes de morrer, com o último fio de força, ele arrancou a mão dele da minha. — O maior arrependimento da minha vida... foi ter me casado com você... — Se tudo pudesse recomeçar, por favor... não volte a me atormentar... No funeral, Sra. Ana, a mãe dele, soluçava de arrependimento: — Filho, a culpa é da mãe... eu não devia ter te forçado... O pai dele me lançou um olhar cheio de ódio: — Você matou a Jamile, e agora matou também meu filho! Maldita azarada, por que ainda não morre?! Até o coronel que tinha insistido no nosso casamento balançou a cabeça e suspirou: — Foi erro meu separar dois corações. Eu devo um pedido de desculpas ao Eduardo. Todos lamentavam por Eduardo Ribeiro. Inclusive eu. Fui expulsa da organização e, naquela mesma noite, engoli veneno no meio de um campo abandonado. Quando abri os olhos novamente, estava de volta à véspera do casamento. Desta vez, decidi realizar o desejo de todos eles.
Read
Ajouter dans ma bibliothèque
No Job, No Money

No Job, No Money

Two years after we marry, my husband moves his sister and her family into our marital home. The four of them settle down and refuse to leave. So, I quit both my jobs. I laze around at home all day and splurge on various things. I have so many parcels delivered that they pile up by the door. Occasionally, I ask my husband and his sister for allowance. When the management office sends someone to chase for our maintenance fee, my husband breaks down so loudly that everyone in the building can hear him. He asks me whether I've lost my mind—who will support the family if I don't work? How will we survive without money? Am I going to allow our family to starve? So, it turns out he does know that we'll starve without anyone generating income. Why does he and his sister stay at home and plot to take away all my money, then?
Read
Ajouter dans ma bibliothèque
Dernier
1
...
1516171819
...
50
Scanner le code pour lire sur l'application
DMCA.com Protection Status