CUATRO ALFAS PARA LAS MAFIOSAS
Es asoleada mañana en el castillo Ferragamo podía revitalizar hasta al más desganado, las flores y el canto de las aves daban al castillo ese toque mágico que desprendía
La osa grizzly Cecil, no se había podido marchar por qué no podía dejar a su amiga Alina sola, pero Ali le acaba a de contar que le iba a dar una oportunidad al Alfa Andriu, lo amaba y no quería irse de su lado
Cecil la comprendió y le deseo que fuera muy feliz con la bestia, pero que ella se tenía que marchar, ya no había nada más que la hiciera quedarse, solo la acompañaría hasta la cena, el Alfa la presentaría cómo su luna a su familia
Alina entro al gran comedor del brazo del Alfa Andriu, ella se veía radiante y hermosa,