Destinados
—Pero qué m****a, América…
Vuelve a intentar acercarse, le detengo.
—No soy Alene, soy su gemela, pero somos diferentes, si la amas, es con ella con quien debes estar, no conmigo —trago grueso—. Sé que el asunto de la venganza te tiene mal, yo misma les dije a papá y a ella que no era buena idea, pero al final, Alene se enamoró de ti, aunque tengamos nosotros una hija, es con ella con quien debes estar, así que por favor, no hagas las cosas más difíciles.